La defensa personal como intervención educativa

4884

El contexto histórico concreto en que vive el mundo actual, marcado por los complejos procesos de cambio, transformaciones o reformas sociales, demanda estrategias en las actividades deportivas y por tanto le corresponde a los pedagogos, la transformación de la dirección del proceso de enseñanza- aprendizaje, de ser capaces de integrar saberes psicopedagógicos para formar en los participantes a las actividades físicas educación en los movimientos humanos.
Los problemas de la defensa personal en los estudiantes de las instituciones públicas y privadas, en su gran mayoría, son causados por las limitaciones directa e indirecta, de factores que demandan los deportes de combate. Es así, como el papel de la defensa personal ha adquirido, sobre todo en las últimas décadas, una función esencial en cuanto a los impactos de su preparación multilateral, que en la actualidad constituye, en muchos sentidos, una verdadera gestión metodológica.
Tal situación exige un cambio de la formación de los estudiantes, por lo que los conocimientos y convicciones en este sentido, han de traducirse en acciones favorecedoras de su defensa personal, desde los niveles de mejora en las capacidades condicionales como coordinativas, hasta los de significación de acciones motrices eficaces.
La defensa personal es un contenido pedagógicamente congruente con el currículo de educación física escolar. Al respecto, no se tiene experiencia o se han presentado propuestas de investigación-acción, en la que los docentes investigadores de secundaria, diseñen e impartan una unidad didáctica de defensa personal, durante sus clases de Educación Física.
La defensa personal puede ser un contenido curricular del área de educación física, entre otros motivos, porque impulsa el debate pedagógico de qué es la violencia y cómo afrontarla, facilitando que desde las aulas se enseñe/aprenda que la violencia es, en sí misma, la pérdida de toda razón y dignidad de la persona que la ejerce y que, desde un punto de vista técnico o de las artes marciales, la mejor forma de resolver la violencia es con no violencia. Aprendizaje que es oportuno y de vital importancia en la sociedad y escuela actual.
SU FILOSOFÍA
Como es sabido, la defensa personal es un saber fundamentado en el espíritu de las artes marciales, entre otras: jiu-jitsu, judo, aikido, kung fu, hapkido, karate y taekwondo, pudiendo definirse como “lo contrario a un sistema violento de técnicas de combate cuerpo a cuerpo, que en todos los casos y sin excepción, se fundamenta en principios como el respeto al prójimo, la disuasión de la agresión, e impedir que se hiera, sin herir”.
Dicha cultura de no violencia, está presente prácticamente en la totalidad de las artes marciales, especialmente en las orientales, que provienen directamente de la filosofía zen.
Una prueba muy significativa de ello, aparte de los discursos que los grandes maestros promulgaban y que han pasado de generación en generación como huella de identidad, es el análisis de las técnicas de Karate, que se han llevado a cabo. Se han analizado las 1.183 técnicas que conforman las 27 “katas” del estilo Shotokan, uno de los más populares y extendidos del Karate, encontrando que el 57% de dichas técnicas son defensivas y que, además, el 100% de los katas empieza con una defensa, siendo ello una prueba clara de la filosofía de no violencia y de resolución pacífica de conflictos que estas artes intentan inculcar.
Diversos estudios sobre la influencia de las artes marciales y la defensa personal en variables psicológicas como la autoestima, la autoeficacia o la agresividad, apoyan estas afirmaciones. También se evidencia la importancia de la autoestima, en el desarrollo de conductas pacíficas.
REGLAS
La Defensa Personal obedece a “reglas” muy concretas para lograr una mayor efectividad y entre sus principales reglas podemos mencionar las siguientes:

1. Prevenir y prever las situaciones que representan un de inminente peligro para nuestra seguridad, es ya empezar a ganar de antemano una pelea.

2. Ya si no hemos podido prever esta situación, mantener siempre una prudente distancia, que le brinde una seguridad entre usted y el atacante.

3. Reducir el peligro con una guardia tipo Krav Maga.
4. Los ataques de los delincuentes y pandilleros, si no van armados, son a traición; nos intentarán golpear cuando estemos descuidados, no perder nunca de vista al agresor y colocar el cuerpo, de tal modo que se reduzca los ángulos de ataque.
5. Mantener una vista no enfocada solamente al agresor, más bien periférica, por si hay más agresores y para ver si podemos utilizar objetos que captamos cómo armas de fuego, cadenas o pueden ser armas corto punzantes, entre otros.
6. No mirar a los ojos del agresor sino justamente sobre el esternón superior y sin enfocar demasiado, para captar la totalidad de su cuerpo y así percibir el inicio de un ataque, que pudiera presentarse de manera inmediata.

7. La mejor defensa es no estar. Por eso las esquivas y los desplazamientos en la defensa, son muy importantes para evitar salir lesionado o herido.

8. La simplicidad en la defensa personal es factor de éxito. Las florituras y técnicas espectaculares, son para el cine no para la calle.
Para el KWANJANG Elio Gerardo Guaranda Jiménez TAEKWONDO C.N. 7° DAN formador de juventudes y deportista excepcional, nos comenta acerca de una disciplina que se sugiere insertar en el currículo escolar, por su gran afinidad con la intervención educativa.
Nos manifiesta que el Taekwondo HOSHINSUL: el cual posee una ofensa y defensa personal para un niño o una mujer, no está basada en la ley del más fuerte, sino, en la ley del más inteligente, nunca podremos ganar en fuerza a un hombre, pero sí con astucia y estrategias preventivas con habilidad y utilizando el instinto, la experiencia y la inteligencia y una base en una arte marcial que sea práctica y efectiva. Algo que debe conocer el docente del área de Educación Física
태권도 호신술 護身 EL TAEKWONDO HOSHINSUL: Se entiende por la legítima defensa propia, la acción por la cual una o más personas, repelen la agresión de otra u otras de tal forma que causan un daño, aplicando técnicas defensivas no letales de acción justificada, que puede ejercer un individuo con el propósito de proteger su persona, ante la amenaza de una agresión inminente, en este caso defensa personal.
En tanto que el “HAPKIDO” 합기도 合氣道 moderno, basado en la defensa personal militar 尚武(상무) 軍國主義 (군국주의) . El término se puede interpretar como «el camino de la unión con la energía Ki» para utilizarla en beneficio propio.
Este arte marcial Koreano, se puede describir como un arte híbrido que combina el Takkyon, Taekwondo, Yusul, la fuerza física y energética, donde ésta fuerza no es un requisito primordial y lo que importa es el movimiento del propio cuerpo (cadenas cinéticas), palancas, lanzamientos, patadas, etc., combinadas con la respiración adecuada y la velocidad de reacción al efectuar las diferentes técnicas
En cambio el Taekwondo deportivo, también enfatiza las habilidades y destrezas que todo el ser humano realiza cotidianamente, llegando a ser parte de su vida. Las personas de todas las edades disfrutan adquiriendo valiosas habilidades de defensa personal, que mejoran su forma física y la autoconfianza.
En la práctica, la mayoría de las situaciones de defensa personal no implican una pelea “justa”. En las situaciones reales, no son peleas individuales entre dos personas desarmadas, esto involucra a pandilleros, agresores de diferentes tipos, violadores, etc., que vienen a la lucha armados, en un grupo, y que te emboscan, es por eso que la mejor defensa personal es estar alerta, evitando situaciones peligrosas y saber cómo evitar las confrontaciones.
La práctica del Taekwondo y el Hapkido, generalmente mejorará su nivel de condición física y tiempo de reacción ante un presunto atacante, porque los problemas siempre aparecen cuando uno menos la espera.
En virtud de lo descrito, sería una opción válida considerar a la Defensa Personal como parte del currículo educativo a nivel de Educación General Básica y de Bachillerato, por supuesto teniendo recursos docentes capacitados en el proceso de enseñanza – aprendizaje de la Educación Física y como parte de su programa de desarrollo como una unidad indispensable para la formación del carácter, mejora de la autoestima y como lo dijimos para promover la no violencia. (I)

Por: Vicente Brito
vicentebrit@gmail.com