Gestión del cambio climático en Ecuador

Andrés Martínez Moscoso

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El cambio climático es un pilar fundamental para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODS (2015-2030), de tal suerte, se lo estableció como un objetivo específico al considerarlo en el numeral décimo tercero.

Si bien es cierto, algunos líderes de las superpotencias minimizan los efectos que produce el cambio climático, es evidente que en el transcurso de este siglo, el clima ha experimentado variantes atípicas, tanto en períodos de sequía como de tormentas, respectivamente.

Las metas de este ODS, establecen: el fortalecimiento de la resiliencia y la adaptación a los desastres naturales en los países; la incorporación de políticas y estrategias nacionales para afrontar el cambio climáticos; y, la educación que permita la sensibilización a fin de conseguir la mitigación y adaptación al cambio climático.

A nivel local, el Ecuador ha asumido la protección y garantía de los derechos de la naturaleza en el Plan Nacional de Desarrollo (2017-2021), con el propósito de establecer una respuesta adecuada frente al cambio climático, a través de la construcción de territorios seguros y resilientes, mediante la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático.

Por su parte, a nivel legal el Código Orgánico del Ambiente, CODA, dedica el cuarto libro a tratar este problema para lo cual define el marco legal e institucional para el ejercicio de las acciones necesarias para la adaptación y mitigación al cambio climático a través de políticas que permitan prevenir y responder frente a este fenómeno que el legislador ecuatoriano lo califica como antropogénico.

El CODA considera como prioridades para la gestión del cambio climático el reducir y minimizar aquellas afectaciones que se causen a las personas en situación de riesgo, grupos de atención prioritaria, la infraestructura de los sectores estratégicos, los sectores productivos, el ecosistema y la biodiversidad. Para todo esto, la Autoridad Ambiental Nacional deberá elaborar y mantener actualizada una Estrategia Nacional en la materia.

Es oportuno que el CODA incorpora como una obligación que en la planificación territorial se establezcan criterios de adaptación y mitigación al cambio climático, situación que debe ser coordinada y tenida en cuenta con los diferentes niveles de gobierno. Además, la norma señala que las zonas vulnerables o de alto impacto de desastres serán prioritarias para el Estado, todo ello con el propósito de disminuir su vulnerabilidad; así como entre las acciones de mitigación consideran la reducción de emisiones de gases de efecto invernaderos y el incremento de sumideros de carbono, para lo cual la Autoridad Ambiental realizará el inventario respectivo.

Es lógico que a nivel normativo el Ecuador haya considerado al cambio climático como un problema clave al cual debe dar una solución, para lo cual debe usar sus recursos, su infraestructura y diseñar las políticas públicas respectivas, con el propósito de garantizar los derechos de la naturaleza y el correcto desarrollo de los habitantes que se enfrentan a este fenómeno climático sin precedentes. (O)

@andresmartmos