El Killa Raymi, la fiesta en honor a la Luna y las deidades femeninas

Para los habitantes andinos, la fecha coincide también con el fin de la preparación de suelos e inicio de los cultivos.

5285
Killa Raymi
Sitio denominado El Baño del Inca –Cañari, lugar arqueológico en donde se realizó el Killa Raymi.

El Killa Raymi o la fiesta de la luna, es la fiesta andina de la feminidad y de la siembra, misma que se celebra en septiembre de cada año, dentro del calendario andino. En esa fecha se produce el equinoccio de otoño, momento en que el sol en su movimiento, aparentemente la eclíptica pasa por el Ecuador, desde el hemisferio norte – hasta el hemisferio sur.

Para los habitantes andinos, la fecha coincide también con el fin de la preparación de suelos e inicio de los cultivos. En esta festividad andina se agradece a la luna y la tierra por su fecundidad, se da gracias a la Pacha Mama o Madre Tierra por recibir la semilla del maíz. Muchos investigadores señalan que un acontecimiento importante, era justamente la creencia religiosa y se establecían fechas en su calendario, que en un tiempo determinado coincidían con la observación del paso de los astros y de su comportamiento en la siembra.

Programa

Este evento que se desarrolló con éxito el 21y 22 de septiembre en el Complejo Arqueológico de Baños del Inca – Cañari en Coyoctor del cantón El Tambo, de la provincia del Cañar. Esta festividad convocó a más de cinco mil personas, entre turistas locales, nacionales e internacionales, que disfrutaron de una agenda recargada con manifestaciones culturales ancestrales, música, artesanía, gastronomía y su cultura viva, a través de su gente y sus tradiciones.

La agenda cultural se cumplió como estaba previsto. Es así que el viernes 21 desde las 14:00, se inició con la llegada y recibimiento de autoridades, provinciales, cantonales, comunitarios y gestores culturales en la comunidad de Coyoctor. Aquí se realizó una ceremonia ritual de bendición a la Pacha Mama, en donde se levantó un altar compuesto con flores, plantas, frutas, metales, y los elementos del cosmos, tierra, agua, fuego y aire, con los que se armoniza el espacio sagrado y con ello la energización de los seres que lo rodean. El acto ceremonial se realizó a cargo de los Yachak de la zona.

Posteriormente, la elección de la Ñusta -Killa Raymi 2018, en donde mediante un acto galante dentro de la cultura Kichwa Kañari, con la exposición de llamativos trajes y la vivaz participación de las jóvenes kañaris, hizo que de entre las 4 candidatas, resultara ganadora Jennifer Estefanía Quillay, representante de la comunidad de molino Huayco.
“Trabajaré por revitalizar, así como difundir la cultura y muchas tradiciones que se van perdiendo, especialmente en los jóvenes, además mi trabajo se centrará en buscar oportunidades que nos permitan visibilizarnos como pueblos andinos”, dijo la Nueva Ñusta 2018.
El sagrado valle de Coyoctor desde sus entrañas complementó ese matiz multicolor, expresado en la vestimenta de jóvenes y niños que rindieron homenaje a la Mama Killa (madre luna) a través de la danza, en un festival que deleitó al público, amante de las artes y la cultura.

El espacio que concentró miles de fanáticos, fue el Festival de la Música Andina, con la participación de grupos locales, como Tiempo nuevo y el internacional Purik Dreams, Proyecto Makki, Manuelito Duchi y Jayac.

Las dos noches para estos festivales se vivieron con mucha alegría, los artistas pusieron a bailar a todos y entregaron lo mejor de su repertorio, ritmos modernos en una fusión con lo Andino. En medio de la multitud, nos llamó la atención a algunos extranjeros que conviven en las comunidades, en calidad de docentes pasantes y que han logrado adaptarse fácilmente a las costumbres y tradiciones de los pueblos kichwas del Cañar.

Comercio

Estas fiestas son únicas, en los alrededores del espacio definido para esta celebración, se colocaron carpas, en donde se ofrecía artesanías elaboradas, una variedad de prendas confeccionadas en lana de alpaca y oveja, joyas, gorras y ponchos para el implacable frio.
De la deliciosa gastronomía y sus variedades, ni qué hablar, el cuy con papas, choclos, habas tiernas, ají, canelazo y una zhila de chicha de jora, a nadie es indiferente. El comercio es un espacio para reactivar la economía del sector.

Para el alcalde Alfredo Pinguil, estas fiestas en honor a la luna, la fertilidad y a la mujer, se han convertido en un espacio propicio para el fortalecimiento y difusión de la cultura.
“En estas fiestas nos han visitado más de 5.000 personas, esperamos que nos visiten siempre, tenemos lugares interesantes que ofrecerles y la calidez de nuestra gente con su cultura y tradición que aún vive”, Señaló
Killa Moda

Uno de los eventos que por segunda ocasión se realiza en estas fiestas y que llama la atención de muchos es la Killa Moda, una nueva propuesta en el uso de prendas ancestrales, tradicionales en fusión con prendas modernas en cualquier aspecto de la moda.
En este evento participaron las reinas de los 7 cantones de la provincia del Cañar, reinas parroquiales, ñustas y cholitas que vistieron trajes, adornos de diseñadores y artesanos locales y de la provincia. Las bellas jóvenes en pasarela lucieron hermosas prendas. Primero lucieron un traje típico usado en cada cantón y en sus parroquias.
En segunda pasarela, lucieron trajes elaborados en tejido crochet y palillos, así como una combinación de bisutería como aretes, manillas collares en piedras, hilo, madera y mullos, joyas en metal, artículos de paja toquilla, como sombreros, bolsos, y más cuyo detalle sobresaliente lo compone la iconografía Kañari, a través de bordados de hojas, plantas medicinales y animales.

En la última pasarela, exhibieron las artesanías en las que han sido amalgamadas en relación a su cultura, en una prenda tradicional con diseños innovadores y creativos.

Las participantes como modelos fueron: Ana Paula Páez, reina de Azogues; las cholitas Andrea Palacios de la parroquia Rivera, Katerine Urgilés, Cojitambo; Juana Arévalo, Javier Loyola; Mariela González, Guapán; Angélica Jachero, Pindilig; Mónica Méndez, Luis Cordero.
La reina de Biblián, Jennifer Pulgarín y la Cholita Biblianense, Kelly Lema. La reina de Déleg, Erika Zeas. Por Cañar su reina Andrea Correa y la Virreina Nagely Narváez. De el Tambo, la Virreina Jennifer Jiménez, y las Ñustas Nube Zaruma y Adriana Mainato. La reina de Suscal, Selena Urgilés y de La Troncal, Ámbar Salas .

Las creadoras de las prendas y bisutería son las artesanas Flor Quito, Fanny Palchisaca, Mariana González, Blanca Saeteros, Amparo Vázquez, Belén Cuenca Argudo, Andrea Hidalgo, Nube Lala, Petrona Pizha, Cooperativa Artesanal Puertas del Cielo Bibilak, Cooperativa Padre Rafael González, y Fundación Pérez Perazo.

María Angélica León, Coordinadora Zonal de Turismo Zonal 6, informó que este es un evento, que busca rescatar la artesanía, valorar a sus artesanas y entregar nuevas alternativas a los amantes de las prendas elaboradas por manos locales. Es la segunda ocasión que organizamos este evento y nos ha ido muy bien, esta vez han participado cerca de 15 jóvenes reinas, ñustas y cholitas que lucieron las prendas, entonces cada vez vamos sumando e iremos alistando el tercer Killa Moda con nuevas propuestas, sostuvo.

“Para seleccionar a los artesanos, se realiza un acercamiento con los artesanos y quienes desean mostrar sus obras en estos eventos son bienvenidos” dijo, María Angélica León.

Jennifer Jiménez, Virreina de El Tambo, narró que participó vistiendo con bisutería de la artesana Flor Quito, collares, fajas, aretes y vincha elaboras con mullos. Invitó a toda la población a usar lo nuestro.

En el caso de Ana Paula Páez, reina de Azogues, vistió prendas de las diseñadoras y artesanas Belén Cuenca Argudo y Andrea Hidalgo. Invitó a conocer más de nuestra cultura y usar las prendas que van relacionadas con nuestra identidad, “pues no debemos olvidar de dónde venimos, si no se conoce nuestro pasado ancestral, no sabremos hacia dónde vamos, de eso se trata la identidad que se ha impregnado en estas obras hechas por nuestras artesanas”.

Por: Martha Calle Padilla.