Grafitis y agresión

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Cuenca, al igual que otras ciudades, sufre la agresión por parte de quienes usan paredes y muros de espacios públicos y privados, para a pretexto de arte o de protesta, dañar esos espacios urbanos. El daño y los perjuicios que se producen, suman grandes sumas de dinero que son necesarias para restaurar esos espacios. Algunas instituciones públicas que cuentan con los recursos suficientes, mantienen limpios los espacios a través de pintar reiteradamente cada vez que hay un daño. En el caso de las propiedades particulares-en cambio- la mayoría de dueños pintan una o dos veces sus casas, pero frente a la agresión reiterada, pierden motivación y terminan dejando que el daño se mantenga.

En algunas ciudades del mundo, el tema de los grafitis ha merecido una atención especial y existen ejemplos que pueden mostrarse como una forma de apoyo a los artistas y como un respaldo a esta forma de arte urbano. Se han creado espacios destinados exclusivamente para esas expresiones e inclusive hay casos en que el uso de un espacio público es merecedor de un concurso que escoge las mejores propuestas de grafitis y parte del premio es financiar la realización de los mismos. Hay quienes no están de acuerdo con este sistema que, según dicen, incentiva la agresión a los espacios públicos. Es sin embargo un caso que debería ser analizado para llegar a las mejores conclusiones.

El problema más que en los grafitis que se enmarcan en la línea de arte urbano, se produce en aquellos casos que degeneran en manchar paredes y muros sin siquiera una pretensión artística, sino simplemente como una forma de agredir. Este tipo de comportamiento no puede ser tolerado y las autoridades tienen que extremar medidas para impedir que esa agresión siga dándose. Se trata de una agresión que daña a veces irreversiblemente espacios que pertenecen a toda la ciudad. Cuenca fue declarada como ciudad patrimonial por la UNESCO y preservar ese sitial demanda el apoyo de todos los ciudadanos para conservar bien la urbe y hacerla que siga siendo digna de ese reconocimiento.