Comienzan a bajar costos de las cocinas a gas

No todos los negocios y distribuidores de cocinas a gas han bajado el precio de sus unidades, pues aún consevan en stock las unidades compradas con el ICE

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Para octubre 2018, Indurama proyecta vender de 14 mil a 16 mil cocinas a gas, para lo cual están trabajando a toda marcha en su matriz, en Cuenca. ACR

Una vez eliminado el ICE, esta industria ecuatoriana retoma pedidos de estas cocinas; y, aumenta personal.

Una vez que se redujo el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) del 100% a 0% sobre las cocinas a gas, las industrias ecuatorianas que fabrican este tipo de cocinas registran una importante recuperación de la demanda.

La Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca, bajo la presidencia de Roberto Maldonado, puntualiza que las fabricantes Indurama, Fibroacero, Mabe y Ecasa confirman esta realidad.
Cristian Malo, gerente comercial de Indurama, informa que desde la eliminación del ICE -el 21 de agosto de 2018 con la publicación de la Ley de Fomento Productivo- cuadruplicaron la demanda.

Historia

En el Ecuador, hasta 2013 siempre hubo una importante industria de cocinas a gas que incluso generó exportación a mercados de América Latina.

Pero, Malo recuerda que el gobierno del expresidente Rafael Correa buscó sustituir el consumo de gas por energía eléctrica y lanzó el proyecto de cocción eficiente con las cocinas de inducción.

Hasta 2013 Indurama vendía por mes 15 mil cocinas a gas; pero en 2014 cuando se lanzó ese proyecto de inducción, evidenció muchas dificultades porque el régimen buscó que muchas empresas se dediquen a producir, pero fue un proceso complejo hasta llegar a un modelo de gestión y distribución que funcione.

A finales de 2014, Malo asegura que Indurama ya puso en el mercado cocinas de inducción; pero para el consumidor la inducción era una tecnología nueva y hubo resistencia al cambio por la duda de cómo se afectaría el pago mensual por la energía.

Desde la perspectiva de los fabricantes, este modelo de distribución de cocinas no despegó porque no era el adecuado; pero Correa pensaba que los fabricantes no estaban comprometidos con el proyecto.
Fue entonces cuando Correa importó un monto gigantesco de cocinas de inducción chinas, y para darle fuerza a la demanda de la cocina de inducción, dispuso el impuesto ICE.

En el primer año que funcionó el ICE, Malo reconoce que sí vendieron muchas cocinas de inducción, solo Indurama en 2015 comercializó entre 15 y 20 mil cocinas mensuales, era un volumen alto.

Esta industria cuencana, en total del proyecto de inducción en los cuatro años, desde que empezó hasta la fecha, comercializó 300 mil cocinas de inducción a nivel nacional. Aunque en exportación vendió poco.

Pero a partir de 2016, el Estado empezó a tener problemas de financiamiento y liquidez y los pagos que debía hacer el gobierno empezaron a retrasarse y muchos distribuidores que entraron en el negocio de las cocinas de inducción se salieron. Esto, según Malo, hizo también que el negocio de la inducción “vaya cayendo”. (ACR)-(I)


“Fábricas ecuatorianas no
recibieron trato equitativo”

Cristian Malo, gerente comercial de INDURAMA. ACR

En 2016 Indurama vendió 8.000 cocinas de inducción por mes, en 2017 bajó a 4.000 unidades por mes y en 2018, 1.000 cocinas mensuales.

“El problema es que con el ICE no se vendían cocinas de inducción, ni a gas”, señala Cristian Malo, gerente comercial de Indurama.

De las 15 mil cocinas a gas que vendía hasta 2013 Indurama, en 2017 bajó a 4.000 unidades.
“Fue un momento muy difícil para la industria en general y para nosotros como Indurama porque es reducción, pese a que también somos buenos exportadores, implicó la salida de muchas personas de la empresa…”, reconoce.

Este medio de comunicación, en aquel entonces publicó que Indurama se vio obligada a dejar sin empleo a 800 personas, por la decisión del gobierno de Correa de importar cocinas chinas, cuando las empresas ecuatorianas ya estaban fabricando las cocinas de inducción, lo que fue un revés para estas industrias. Esta publicación, aunque cierta, no le gustó al exgobierno que envió a un funcionario a Cuenca a “desmentir”.

Hoy Malo declara “entre todo ese proceso de caída de las cocinas…salieron de 600 a 800 personas entre 2016 y 2017”.

Además, él considera que las fábricas ecuatorianas no recibieron un trato equitativo porque las cocinas chinas se importaban sin ningún tipo de impuesto, pero para los fabricantes nacionales, la materia prima siempre pagó aranceles, jamás el exrégimen les alivió los impuestos, pero sí a los importadores que traían el producto terminado de China.

Ahora, con la eliminación que hizo este gobierno del ICE, y la demanda que han vuelto a tener las cocinas a gas, Indurama aumentó 500 empleos más, entre personal operativo y de ventas, de junio a la fecha. (I)

MÁS DETALLES

Otro efecto negativo que generó el ICE es el contrabando, Indurama exporta a varios mercados de la región, pero en el lapso que vendía 4.000 cocinas a gas, en los mercados informales o fronteras se encontraban cocinas que Indurama exportaba a otros países, vendiéndose en un 40% por debajo de los precios reales.

Debido a la eliminación del ICE hoy una cocina marca Indurama, promedio, que antes con este impuesto se vendía en 950 dólares, este momento cuesta 560 dólares. Depende del almacén o distribuidor, porque lamentablemente algunos locales se quedaron en stock con las cocinas grabadas con ese impuesto, y no pueden perder.

Indurama tiene un inventario de 15 mil cocinas de inducción en la bodega, están “esperando” a ser vendidas. El interés de esta fábrica es seguir vendiendo no solo la cocina a gas, sino de inducción. El problema es que la venta de cocinas de inducción estuvo soportada por el proyecto gubernamental a través de financiamiento de las empresas eléctricas.