Suspenden la búsqueda de Wilson Serrano en El Cajas

En el intento de localizarlo, 664 personas recorrieron unas 50.000 hectáreas del macizo de El Cajas.

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Rescatistas descendieron por riscos y otras zonas de difícil acceso, pero no hallaron indicios de la persona buscada, en El Cajas. Foto cortesía

Hoy se cumple un mes desde que el andinista Wilson Serrano Vega, de 68 años, se extravió en la zona de El Cajas. Las instituciones encargadas de la búsqueda a pesar de los grandes esfuerzos no lograron localizarlo y optaron por suspender el rastreo. Los familiares expresaron su agradecimiento a todas las entidades y personas particulares que colaboraron en el recorrido de extensos y riesgosos senderos.

Ahora, al considerarlo como desaparecido, las averiguaciones son desarrolladas por unidades de investigación de la Policía Nacional y Fiscalía.

Relatos

Julio Rosendo Solís Prado, morador del sector Gúlag de Sayausí, recuerda que el domingo 5 de agosto a eso de las 09:00, vio por última vez a Wilson Serrano. “Él avanzaba con dirección a El Cajas en su motocicleta y al verme se detuvo a saludar. Era mi gran amigo”, expresó.
Luego se despidió y siguió su trayecto.

Solís lamenta que no pudo sumarse a la búsqueda puesto que al tiempo de la desaparición él padeció una caída de un caballo, esto le dejó con dificultad de movilidad. “Ya lloré por mi amigo, he perdido las esperanzas de encontrarlo con vida”, contó.

Se conoce que Wilson llegó a la zona de El Cajas, estacionó su motocicleta, la aseguró con una cadena y caminando se internó en la montaña.

El andinista Nicanor Merchán, quien también acudió a la búsqueda, mantuvo una conversación con Pablo Pulla, persona que aquel domingo 5 de agosto acampaba en El Cajas y alrededor del mediodía se encontró con Wilson Serrano cuando avanzaba por el sendero de las lagunas Pampleadas.

– Wilson preguntó : ¿Qué están haciendo?

– Pablo contestó: Estamos acampando y a la vez dijo: ¿Usted a dónde se dirige?
“Voy sin rumbo cierto”, así concluyó Serrano.

Entre la conversación mencionaron que está haciendo mal tiempo y va hacer mucho frio.

Sin tardar mucho, Wilson caminó pero no ingresó a la zona de las lagunas de Playas Encantadas. Al parecer tomó el sendero que conduce hacia el sector El Tablón. Es la última vez que lo vieron.

Luego, Wilson con el uso de un teléfono celular intentó comunicarse con su sobrino Nicolás Astudillo, con quien vivía y es el más allegado. La llamada fue desviada al buzón de voz. El mensaje en horas de la noche dice: Estoy viendo abajo la carretera, estoy durmiendo en una cueva. Mañana temprano ya salgo a la carretera, no hay problema. Estoy viendo el carretero que está iluminado”.

Sin embargo, en un mensaje posterior revela que la situación se complicó, menciona: “Estoy saliendo más abajo de Molleturo en una loma, pero sigo avanzando, voy allí”. No se supo más.

Comuneros de Molleturo y personal de instituciones de rescate ascendieron hasta las cumbres de montañas de la zona de El Cajas, durante la búsqueda de Wilson Serrano. Foto cortesía


La búsqueda

Sixto Heras y Felipe Camacho, del Cuerpo de Bomberos, enfatizaron que el trabajo fue realizado de forma muy profesional desde que el caso fue reportado al ECU 911. La búsqueda fue realizada por 27 días.

Colombia Ochoa, representante de la Secretaría de Gestión de Riesgos, mencionó que desde el 7 de agosto se activó el grupo de búsqueda con el Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y otras entidades. Ahora el caso va con otro tipo de búsqueda.

Jorge Serrano y Nicolás Astudillo, representantes de la familia Serrano Vega, al conocer la suspensión del rastreo expresaron palabras de agradecimiento a todos los que participaron y apoyaron en la búsqueda. Señalando que han sido momentos difíciles para la familia de permanente zozobra e inquebrantable esperanza de encontrar con vida a Wilson o al menos ubicar su cuerpo.

Los rescatistas

Juan Apolo, miembro de la Unidad de Búsqueda y Rescate de Alta Montaña del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, detalló que en los 27 días se peinó unas 50.000 hectáreas. “Se hizo todo lo humanamente posible”, mencionó con pesar al no lograr la ubicación.

Para las labores en El Cajas se utilizaron técnicas de búsqueda denominadas patrones paralelos (caminata en línea recta) y patrones circulares (rodear las montañas). Teniendo en cuenta el refrán: “Antes de rodar, prefiero rodear”. Puesto que son zonas de difícil acceso y gran altura.

Los rescatistas avanzaron por lugares inhóspitos hasta zonas con vegetación espesa, en donde desde el suelo solo se observan las copas de los árboles. En el camino encontraron huellas de pumas y osos de anteojos.

Las brigadas llegaron hasta la cumbre conocida como Diablos Cocha, a 4.400 metros sobre el nivel del mar (msnm), donde se concentran las corrientes de viento del Atlántico con el Pacífico. Espacios caracterizados por vientos huracanados con velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, es decir fácilmente pueden levantar a una persona.

Los brigadistas formaron triángulos de búsqueda desde el filo del denominado Tablón, donde inician las quebradas y descensos hasta el sector de Arquillo y San Antonio, espacios aledaños a Molleturo, también otros senderos que llegan a la Costa, tales como Chacanceo.

El macizo de El Cajas tiene barrancos o paredones muy pronunciados de una altura de 4.400 msnm que bajan hasta 2.500 metros de altura con vegetación de paja y bosque húmedo subtropical. De esta manera, existen espacios completamente impenetrables por los riscos por los barrancos y bosque primario.

En los recorridos por El Cajas, las brigadas de búsqueda se internaron en bosques de vegetación espesa. Foto cortesía


Escaladores

El grupo de escaladores de Cuenca y de Quito descendieron con sus cuerdas por las paredes de roca hasta el fondo de las quebradas para rastrear a Serrano, pero no tuvieron éxito, ni encontraron ningún resultado. Asimismo, Ernesto Arbeláez con sus drones buscó hasta lo más profundo de las quebradas, sin encontrar indicios.

Evaluación

El pasado sábado 1 de de septiembre fue la última búsqueda y evaluación del trabajo realizado, de acuerdo a los registros de los organismos de seguridad y rescate durante un mes participaron 664 personas en la búsqueda.

Entre quienes estuvieron miembros del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, Policía Nacional con sus unidades del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y Grupo de Intervención y Rescate (GIR); además ETAPA, representantes del Zoológico Amaru, Ministerio de Salud Pública, Dirección de Gestión de Riesgos del Municipio, Policía Municipal, andinistas, comuneros de Molleturo y más personas. Las labores fueron coordinadas con la Gobernación del Azuay.

RECORRIDOS EN ZONA DE PÁRAMO

Las brigadas de búsqueda recorrieron varios senderos, entre estos ingresaron por Playas Encantadas, lagunas Pampleadas, Playas Secas, río Huilda, cerro Santa Rosa o cerro Negro, laguna Negra, lagunas de Estrellas Cochas, río Quitahuayco hasta salir a Arquillo, por senderos de la Costa. Se cubrió toda la zona de páramo hasta llegar al bosque subtropical andino. Las brigadas acamparon tres veces (más de un día). (KOQ)-(I)