Ciudad Alfaro

María Eugenia Moscoso C.

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Cuando se piensa en Manabí -provincia muy rica e importante del Ecuador- no podemos dejar de pensar en Montecristi y, por tanto, en Ciudad Alfaro, que fue el espacio generado exclusivamente para albergar a la Asamblea Nacional, iniciada en 2007, junto al régimen Socialista del S. XXI, de Rafael Correa Delgado.
Esta obra arquitectónica -concebida por algunos profesionales, con enorme simbología, aprovechada a través del cóndor, como ave emblemática del país y, junto al monumento del líder ecuatoriano Eloy Alfaro Delgado, que da nombre al lugar- destinada con bombos y platillos al trabajo legislativo y actualmente, utilizada tan solo como Museo, ya no responde a las expectativas iniciales.

Muchos millones de dólares para levantar 8.000 metros cuadrados de construcción, invertidos para un aprovechamiento que ya se agotó, en los años del correísmo, pues en la capital –como era de esperarse- se ha vuelto a utilizar el antiguo edificio ya reconstruido, para el desenvolvimiento de la acción legislativa.
No es posible la inversión en dos edificios construidos para visitantes ocasionales como son UNASUR y Ciudad Alfaro, que responden al entusiasmo de una época, en la que el dinero sobraba. ¡Que nunca más en el país se desperdicien los recursos de los ecuatorianos! (O)