Documentan trabajos de arte en espacios públicos

¿Y por qué se llama Territorios Culturales”? Porque el libro recoge los proyectos que se desarrollaron el año pasado, dentro del programa 21 acciones para la cultura, un trabajo de la Dirección de Cultura en el marco del CGLU

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María José Machado da cuenta cómo se realizó este proceso de investigación y estructura de la obra. LCC

La presentación del libro rompió un esquema y no por eso le hizo informal. Los autores y activistas de la obra denominada Territorios Culturales decidieron presentar en uno de los lugares emblemáticos de esa lucha por conseguir la liberación de los espacios públicos para el arte: allá en la plaza César Dávila Andrade, junto a las escalinatas del Puente del Centenario, cerquita de la legendaria casa “Juana de Oro”.

¿Y por qué se llama Territorios Culturales”? Porque el libro recoge los proyectos que se desarrollaron el año pasado, dentro del programa 21 acciones para la cultura, un trabajo de la Dirección de Cultura en el marco del CGLU. La obra entonces es un compendio de estos proyectos concretados dentro de lo que es cultura y educación en el 2017.

El texto recoge y a manera de un catálogo esas propuestas que presentaron los artistas participantes: fotografías de algunas obras que entraron en contacto con la sociedad a través de obras de arte emergente, prácticas de arte urbana que no es igual al arte público; este compendio muestra cómo se dio esa convergencia entre pintores expandidos, grafiteros, muralistas, diseñadores, gestores culturales, y donde la ciudad era el punto de encuentro.

Territorios Culturales tiene contenidos explicativos, autoría de Andrea Malquin, Gabriela Vázquez y María José Machado; además reflexiones que vienen de autores como Jordi Pascuales, Coordinador del CGLU, Alexandra Bueno, artista y ex-docente de la Universidad Nacional de Educación; Francisco Aguirre, actor, uno de los principales activistas y luchadores por el uso del espacio público para el arte; Israel Idrovo, antropólogo y docente; y un texto de Pablo Galindo, gestor cultural independiente de la escena emergente.

Son reflexiones con distintas miradas: desde la academia, la antropología, el activismo, la práctica del arte. El afán del libro es “buscar el diálogo y el discurso que se usa, levantar polvo para encontrar ese discurso no solo de conformismo en torno a la activación”, señala María José Machado.

Una obra donde se especifican metodologías de trabajo que se siguieron para las obras a realizarse y para ese contacto que se registró el año pasado con los diversos sectores. La portada y el libro es una propuesta de diseño de Numeral Estudio, una imagen sugerente. (BSG)-(I).