Migrante cuencano y su hijo mueren ahogados en un río de Estados Unidos

El migrante cuencano Marco Vinicio Ávila López, de 46 años, y su hijo Marcos Fabricio Ávila Guillermo, de 9 años, fallecieron al ser arrastrados por el correntoso río Neversink, en Nueva Jersey, Estados Unidos.

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En Cuenca, en la pantalla de un computador, Karen Ávila observa la fotografía de su hermano Marcos Fabricio y su padre Marco Vinicio.

El hecho ocurrió el pasado sábado 18 de agosto, cuando ellos junto a otros familiares que estaban de vacaciones decidieron acampar en una zona de bosque.

De acuerdo con los allegados, el padre de familia intentó salvar la vida de su hijo y de otro adolescente que cayeron al agua tras virarse una canoa. Marco logró llevar al joven a la orilla, pero luego él y su hijo desaparecieron al ser arrastrados por la corriente.

Unidades de rescate desarrollaron una amplia búsqueda, hasta que la tarde del lunes 20 de agosto fueron localizados los cuerpos. Los ahora fallecidos radicaban en Jackson Heights, en Queens, EE.UU.

En los Estados Unidos, allegados colocaron velas junto a camisetas que vestían los ahora fallecidos de sus equipos de fútbol preferidos. Foto cortesía

En Ecuador

En la ciudad de Cuenca radica Karen Ávila, de 21 años, hija del primer compromiso de Marco Vinicio, quien afronta la pérdida de su padre y pide a las autoridades la ayuda con los trámites para obtener la documentación necesaria que le permita viajar al extranjero para dar el último adiós a sus seres queridos.

Karen relata que su padre es originario de Cuenca y viajó a los Estados Unidos cuando ella tenía apenas 5 años.

De acuerdo con familiares, el cuerpo de Marco Vinicio Ávila no va ha ser repatriado, puesto que es muy costoso y no se cuenta con el dinero. Se prevé que el próximo jueves se efectúe el sepelio en Estados Unidos, luego del procedimiento forense.

Karen expresó: “A mi padre lo recuerdo como una persona muy feliz, alegre en todo momento, cuando había problemas él solía decir mis hijos son muy fuertes para afrontarlos”.

Ella recuerda que constantemente se comunicaba por mensajes o llamadas con su padre, la última conversación fue por vía telefónica hace dos semanas, en ese entonces planearon algunas cosas, sin embargo, ocurrió la tragedia y todo se desvaneció.

El padre de familia ecuatoriano viajó al extranjero hace 16 años de forma indocumentada, tuvo algunos trabajos, entre estos colocaba muebles en casas y últimamente laboraba para una fábrica. (KOQ)-(I)