Alberto Hernández se aferra a su pasión por la natación

En la actualidad junto a su hijo dirige una Academia de Natación, enfocada en la formación de menores de diez años.

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Alberto Hernández
El profesor Alberto Hernández (C), junto a su hijo y nieto, unidos por la sangre y la natación.

Pese a que está próximo a ser octogenario, el profesor Alberto Hernández no se deslinda de su pasión por la natación y junto a su hijo que heredó su estampa y hasta su nombre, aún “da guerra” en su disciplina, ahora desde el sector privado, tras jubilarse hace pocos meses en Federación Deportiva del Azuay, donde dirigió a las selecciones de la provincia por 25 años.

En la actualidad, el entrenador isleño con “Albertico”, su único retoño, está al frente de una Academia de Formación. Y es que a su decir no puede deslindarse, porque nació con “la natación en la sangre”, hasta aseverar incluso que lo hará todo el tiempo que le quede de vida.
El estratega, cuenta que sin la presión de obtener resultados dentro y fuera del país, que aguantó durante 55 años de labor competitiva, se siente un “poco aliviado” al enseñar ahora a menores de 10 años, algunos que parten de cero, pero con la expectativa de que con el tiempo lleguen a ser seleccionados azuayos y por qué no del país.
“Estoy bien y disfrutando, como lo hice antes, porque siempre los retos me han marcado el camino”, ponderó el profesional, quien fuera de la enseñanza disfruta con su esposa Lourdes Zambrano y con el grupo de cubanos residentes, donde no solo se habla de deporte, sino de la música caribeña, de la que se declara admirador confeso, siendo su favorito el son Guantanamera.
Arribo
A grandes rasgos, así es la nueva faceta del reconocido “Profe Alberto”, quien desde su arribo a la ciudad, el 18 de noviembre de 1993 a punta de trabajo, conocimiento, madrugadas y puro carácter, se ganó el corazón de la morlaquía y sobre todo le dio un nombre a la natación de la provincia y de paso la colocó en la retina internacional, siendo la Federación Deportiva del Azuay, su segundo hogar.
Y es que con su llegada, tras 30 años de labor en su país de origen, se cambiaron todos los conceptos y la estructura misma de la natación local. La primera intervención exitosa se cumple en los I Juegos Interandinos de Loja 1995 con cuatro medallas oro, tres de Juan Fernando Enderica, ahora entrenador y una de Paola Bravo.
De allí, en más la provincia duplica e incluso triplica su producción, al lograr el primer título en los III Interandinos de Riobamba 2003 con 25 medallas de oro. Dentro de los décimos Juegos Nacionales Ibarra 2004, las nueve preseas de oro sirven para afianzarse como la tercera potencia en el país.
Durante todo el proceso, los triunfos internacionales han sido incontables. Entre los lauros más sonados, están las medallas de Iván y Esteban Enderica en los IX Juegos Sudamericanos de Medellín 2010; los tres récords nacionales en el Mundial en Emiratos Árabes de Esteban Enderica, o el onceavo puesto de su primo Iván en la Copa Mundo de Aguas Abiertas de México; así como el título sudamericano juvenil de Katia Barros en Perú (aguas abiertas).
Otra proeza de los pupilos de Alberto, se gestó en aguas brasileñas, cuando Iván, Esteban y Santiago Enderica y Nathaly Caldas, conquistan los cupos para los XVI Juegos Deportivos Panamericanos de Guadalajara 2011, a partir de allí, más bien trabajó en las categorías juveniles, alejándose de los eventos de ciclo olímpico.
En definitiva en los cinco lustros, la mayoría de braceadores de piscina y aguas abiertas, por no decir todos, pasaron por las enseñanzas de Hernández, siendo su legado “trabajar, trabajar y trabajar”, como le recuerda el también entrenador Rafael Maldonado.

Otro punto positivo de su gestión es ser el promotor y pionero de la tradicional Copa Tomebamba de Natación, que esta temporada cumplió 20 años y donde como no podría ser de otra manera, sus dirigidos lograron la corona, siendo éste su último título oficial.

Trayectoria

En su época de deportista, Alberto Hernández fue un nadador de nivel panamericano y centroamericano. Su especialidad fuerte eran los 100 metros libres. Dentro de su trayectoria como entrenador, se destaca en su hoja de vida la dirección de la Escuela Marcelo Salado en La Habana.
Además, fue el primer director de la Escuela de Iniciación Mártires de Barbados, con más de ocho mil estudiantes en La Habana, sin olvidar su trabajo al frente de la Escuela Superior de Perfección Técnica (ESPA), en La Habana, también.
Asimismo fue entrenador de la selección nacional de Cuba y estratega y coordinador de las selecciones de Azuay y Pichincha, en el país. Ahora está al frente de la Academia de Natación Alberto Hernández. En suma, 30 años de fructífera labor en Cuba y 25 y contando en la ciudad, que ve en el “Profe Alberto”, a un cuencano más. (I)