Correazo

Aurelio Maldonado Aguilar

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Desde tiempos remotos el pueblo y su perspicaz forma de lamento llamó paquetazo a todas las medidas, siempre impopulares, que diferentes gobiernos implementan para solucionar apremios económicos. Paquetazo que entre envoltorios de oropel están impuestos y gravámenes que castigan a la gran mayoría y en este campo, podemos ganar premios por lo variada y creativa manera de fabricar la estratagema para dorar la píldora y conseguir recursos arrancados de las faltriqueras de la gente. Sólo basta estudiar decenas, sino ciento de impuestos con que tenemos que cargar a cuestas. Hoy cambiamos la palabreja paquetazo a correazo dado el caso de que se viene sin remedio el alza de combustibles y todo para pagar la juerga y borrachera correista que hoy pasa factura. Luego de la fiesta, algarabía, dispendio, robo, queda solamente pagar el despilfarro irresponsable y quien más que el pueblo para ayudar con sus escuálidos recursos. La maquinaria para lograrlo está expedita con el SRI ágil, inquisición que con ayuda de sistemas informáticos, cruces de cuentas, no deja que nadie escape a su atento brazo impositivo. Que existen cambios sustanciales en el manejo del Estado de manos de Moreno, es visible y plausible. Con nombres éticos al frente de instituciones claves, que, con dificultad, van “descorreizando” el país, personajes de gran valía que demuestran su hombría de bien en el camino y luchan por regresar al vapuleado Ecuador al camino correcto, que llegó al triste momento de caer en manos de mafia dolosa y putrefacta que cubrió con robos e ignominia nuestra suerte como pueblo, engañado por la magia de un populista hábil y carismático. Lenín sigue en el momento consejos de acreedores de futuros créditos blandos que serán indispensables para reflotar el esquife naufragante del Estado ecuatoriano y que es la eliminación de subsidios, cosa que será dolorosa y fuente de convulsión social. Sin embargo en el ya largo gobierno morenista, no se ven esfuerzos para cobrar cuentas a los corruptos que se sabe mantienen dineros mal habidos en su juerga hermosa en paraísos fiscales, denarios que incluso parece, según dicen, fueron expatriados en los mismos fastuosos aviones presidenciales que viajaban largamente a destinos lejanos sin comitiva o con escasos pasajeros muy conocidos, arribando a paraísos aptos para esconder la rapiña, cosa a investigar y pedir cuentas claras. El contralor Celi esta atiborrado de denuncias y petitorios de exámenes de cada uno de los organismos de control que atinadamente el vengador justiciero y hombre que trasciende a la historia como es el respetable Dr Trujillo y su corte, van nombrando y piden exámenes y auditorías de sus antecesores, pues apenas acomodados en las nuevas sillas de sus organismos, encuentran el pus maléfico de la anterior autocracia democrática mafiosa que nos acanalló por una década y que hoy cuesta horrores el desmontar. El pueblo debe y tiene que pedir drásticamente que se recaude el dinero que se llevaron y farrearon los avivados correistas, en sus miles de farras de cantos con Bosse, sabatinas y donaciones a diestra y siniestra como lo hicieron con complejos habitacionales en Cuba y otras dádivas a Maduro y su combo. De igual manera, llegó el momento de hacer caso a Villavicencio y lograr destrabar el robo petrolero con intermediarios ladrones, pues allí está el dinero para salir del hueco y evitar traumáticos correazos. Mientras tanto, aplaudimos los nuevos cambios en instituciones como el ocurrido en el CNN donde Gustavo Vega, enorme personaje de rectitud y línea intachable, reemplaza a advenedizos personajes de los que tenemos imágenes con boina y camuflaje en franca camaradería en campamentos de la Farc, en el mismo nido de narcoguerrillera. (O)