Petroecuador compró guantes con sobreprecio, según Contraloría

Bajo la tutela del entonces gerente Marco Calvopiña, la empresa estatal adquirió en junio de 2015, 464 pares de guantes -para los trabajos en la Refinería de Esmeraldas- en $ 141 cada uno. En el mercado costaban $ 58; hay un posible sobreprecio de 235%.

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Así lo determinó un examen especial que realizó la Contraloría General del Estado a los contratos suscritos entre la empresa Heflin S.A y Petroecuador entre enero de 2014 y agosto de 2017.

En la auditoría se determinó que los guantes tipo 9-022 de marca Ansell Edmont, fueron vendidos a la empresa pública en $65.772, con un exceso de $ 41.644.

El proceso de negociación fue realizado por el Jefe Zonal de Compras, Contratos e Importaciones Noroccidente de la Refinería, el cual no verificó el valor del mercado.

Calvopiña fue sentenciado a seis años de prisión por asociación ilícita en octubre de 2017, por firmar contratos complementarios que encareció la repotenciación de la Refinería de Esmeraldas.

Proceso de compra

En enero de 2015, Petroecuador lanzó un proceso de compra para adquirir 1.200 pares de guantes. El valor referencial era de $58 cada par, es decir la adquisición total iba a ser por $ 69.600. Entonces se colocó el concurso en el portal Compras Públicas.

En primera instancia tres empresas presentaron sus ofertas: W.R.M.E ($ 57,90 cada par); K.G.N.L ($ 57,90) y Kytron ($ 58). Esta última aclaró que sus guantes eran de la marca Ansell Edmont.

Sin embargo, el entonces Jefe Zonal de Compras, Contratos e Importaciones Noroccidente de la Refinería, en marzo de 2015, canceló la subasta inversa del contrato con el objetivo de “mejorar las especificaciones técnicas” de las ofertas.

Por eso en abril de 2015 se inició un nuevo proceso. Pero esta vez, el número de guantes bajó de 1.200 a 464, sin embargo el presupuesto para la compra se mantuvo en $ 69.600.

Durante el examen especial, la Contraloría no encontró los criterios de “cómo se estableció el valor individual de estos implementos de trabajo que mantienen el mismo código del artículo que constaba en el primer proceso”.

En el segundo proceso se presentaron cuatro empresas: Espinoza, Degso Cia. Ltda; Industripacific S.A y Heflin S.A.

Una Comisión Técnica de Subasta Inversa Electrónica creada para el proceso calificó las ofertas. Descartó a las tres primeras y la última fue calificada. “Cumple con lo solicitado en los pliegos”, se señaló.

En la propuesta, Heflin S.A. especificó que el precio unitario de los 464 pares de guantes era de $ 148. Eran los mismos que ofertó Kytron, en $ 58, en la primera subasta.

Debido a que la Comisión Técnica manifestó que “existe una sola oferta calificada” se acordó una rebaja del 5,5% del precio planteado por Heflin S.A.

Eso implicó que cada par de guantes pase de costar $ 148 a $ 141. El contrato se suscribió el 22 de junio de 2015. Contraloría concluyó que la negociación se hizo sin considerar que el precio de los mismos en el mercado era de $ 58.

Para investigar el incremento de la oferta, el equipo de Auditoría de la Contraloría solicitó a otras empresas relacionadas con la distribución de estos materiales que informen si Heflin S.A. es distribuidor autorizado para la comercialización de guantes.

Allí se develó que la empresa no tenía esa facultad. Por ejemplo, Ansell informó que Heflin S.A no es distribuidor autorizado en el país; en cambio, Global’s Distribuidor comunicó que en sus registros no tiene como cliente a Heflin S.A.

Proaño Representaciones también reconoció que no tiene como cliente a Heflin S.A., Vepamil detalló que tampoco vendió guantes -en ese año- a la compañía ganadora del concurso. Dicha empresa manifestó que los guantes tenían en el mercado un costo de $34,77.

En portales web se describe a Heflin S.A. como una empresa que se dedica a la “venta al por mayor de válvulas y tubos electrónicos, dispositivos de semiconductores, microchips, circuitos integrados y de impresión”.

Contraloría pidió explicaciones a la empresa, pero hasta el momento no ha recibido respuesta. El Telégrafo se comunicó con Heflin S.A. y se indicó que por el momento no hay una respuesta porque “el dueño de la empresa se encuentra de viaje”.

Mientras tanto, Pablo Encalada, abogado de Calvopiña, afirmó que no tiene información sobre el examen especial.

Fuente: El Telégrafo