“Instrumentos para medir el viento” hace Freddy Ayala

Es una de las obras ganadoras de la Convocatoria para Publicaciones, de la Casa de la Cultura del Azuay.

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Fredy Ayala Plazarte durante la presentación de su obra en Cuenca. LCC

En el estudio que Juan José Rodinás, escritor ambateño, hace al libro “Instrumentos para medir el viento”, poesía de Fredy Ayala Plazarte, lo determina -y con toda su conocimiento- como un libro “endiabladamente rítmico, un libro profundamente musical”. Frente a las palabras de Rodinás, Fredy dice que su obra tiene versos escritos de la forma más suelta, como también de la forma más compositiva.

Para hablar del contenido del texto y de los motivos que le impulsaron crearlo, el escritor quiteño toma dos citas: la una de Murray Schafer “Los ardides del viento se han perpetuado a lo largo de la historia hasta nuestros días”; como también la cita de Juan 3,8: “el viento sopla donde quiere, oyes su rumor, pero no sabes de donde viene ni a donde va”.

Publicar en Cuenca

El autor parte de estos dos epígrafes porque, a su decir, tienen mucho sentido en la configuración de trabajo y fueron citados una vez que la obra ya estaba terminada. Esos epígrafes permiten entrar a las entrañas, a los misterios del texto que se presentó en Cuenca y forma parte de las obras ganadoras de la Convocatoria Abierta para Publicaciones 2018, de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay.

Publicar en Cuenca es también buscar otros vientos, es llegar a la tierra de poetas referentes como Dávila Andrade, Jara Idrovo y otros. “Para mí es interesante apostar a una ciudad que aporta a la lírica ecuatoriana”, advierte.

Citar autores es una de las cosas que permiten encontrar una fundamentación a la acción creativa litreraria de Ayala. Para orientar el por qué toma al viento para hacer versos o prosas poéticas, alude a Maupassant, escritor francés, quien decía “El viento es la mayor fuerza de la naturaleza”.

Este es un trabajo donde se nota que el manejo del tiempo le hace fuerte, le hace histórico, le hace contemporáneo. El libro de Freddy encierra misterios, está escrito en prosa, en forma piramidal, gradual, por eso es que, tomando las palabras de Rodinás es “endiabladamente poético”. La estructura y la distribución arquitectónica del lenguaje tiene que ver con el estado de ánimo del autor, con la forma como se sentía.

El referente histórico

Fredy toma como referente para su libro la historia de la conquista española a América, a esos vientos que trajeron a los navegantes. A esos mapas y tráficos de conocimientos que permitieron la llegada de los europeos a América.

Los océanos: el agitado Atlántico y el calmado Pacífico, aguas salinas movidas por los vientos están ahí como canales por donde llegaron esas cosas ajenas para este mundo.

“Las letras y los números murieron al tomar contacto con la historia”, eso dice uno de los versos, frases metafóricas que muestran lo incompatible del conocimiento que se quiso insertar en la oralidad de la América sin Colón. Todo eso dicho y expresado de una forma poética, donde las palabras nada tienen que ver con la literalidad de la historia.

Y es que Freddy ha creado, y con poesía, su propia leyenda del siglo XV; un texto que puede compararse como un palimpsesto que va más allá de la historia, y nada tiene que ver con la identidad; así lo dice Rodinás “no es el poema de la identidad, es metapoético, es este entendimiento neochamánico”.

El viento, el personaje
El viento es el protagonista, el personaje. Ayala Plazarte usa la metafísica del viento de las regiones andinas. Somos seres de viento, vivimos rodeados de viento y el viento de la ciudad es diferente al viento que está fuera de ella. Los paisajes sonoros son diversos, a campo abierto el viento se percibe de otra manera.

Tomar el viento para un poemario es una cosa que está dentro del autor, responde por una parte, a una búsqueda para recorrer no solo lugares sagrados; y por otra, de haber recorrido urbes donde reposan monumentos de violencia. Fredy reacciona ante esos símbolos monumentales que hablan de cierta intimidación, para buscar lugares donde se hable de la glorificación.

“En algún momento sentí una fuerza que estaba más allá de mi al escribir, porque cuando me sentaba a escribir se me venían los escenarios claramente”, dice Freddy, sobre su proceso de escritura, que le llevó a lograr un texto de mucha música. (BSG)-(I).