Teatro reseña la historia de Sayausí

El proyecto Cuenca en Cuentos se expande. Los actores, se adentran en rincones periféricos de la ciudad para investigar y conocer leyendas que son parte de la tradición oral de los pobladores.

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Tres actores que trabajan desde hace algunos días en Sayausí para la presentación de hoy y mañana. LCC

Quien habría de pensar que “Sayausí” traducido al español significa “vestir bien”. Algunos relacionados con el vocablo, dicen que es un término kichwa: y se deriva de “saya” que es igual al anaco o vestido; y “usi”, que refiere al uso correcto de la prenda.

Los integrantes de teatro Barojo han indagado en el origen de la palabra “Sayausí”, para desde ese significado preparar parte de la dramaturgia que presentarán hoy y mañana en esa parroquia, que celebra este fin de semana las fiestas patronales, un gran homenaje en honor a San Pedro.

Con estas iniciativas, el proyecto Cuenca en Cuentos se expande a otras zonas de la ciudad. Los actores Carlos Lituma, Piotr Zalamea, Angélica Vázquez y Augusta Angamarca se adentran en rincones periféricos de Cuenca, para investigar y conocer leyendas que son parte de la tradición oral de los pobladores de esos sectores, y esta vez fueron a Sayausí que conmemora 140 años de vida como comunidad.

Quemar las barbas de San Pedro, una tradición religiosa y ancestral; acompañar en el arder de las chamizas, son espacios para que la ciudadanía participe y conozca aspectos culturales que forman parte del patrimonio intangible y comunitario.

La investigación
“¿Sabías que, a San Pedro, el chico, se le dio castigo indígena? ¿Sabe usted quién creó el sonido de chicharra para el Deportivo Cuenca? ¿Sabía que la iglesia de Sayausí quedó «manca» es decir con una sola torre? Todas esas inquietudes se despejarán en la visita teatralizada de 90 minutos, que los actores realizarán dentro del templo y en la plaza delantera del mismo, hoy desde las 16:30, y mañana desde las 15:00.

La clave de la obra es la investigación en la historia, la tradición oral y el arte religioso que posee la iglesia. En éste último, se conocieron obras como: una imagen de San Pedro que fue esculpida con las técnicas de la escuela de Daniel Vélez.
Además, un Cristo articulado que se usaba para el descendimiento de la cruz; y la leyenda que en torno a la imagen pequeña del patrono de la parroquia se cuenta; historia que relata, cómo San Pedro no quería quedarse en lo que hoy es Sayausí, sino regresar a la montaña. ¿Quién y cómo le convencieron al santo? Eso, la gente lo descubrirá en el recorrido de hoy y mañana.

Roberto Samaniego, el personaje.
Será la destreza de los actores y actrices la que permitirá representar a cuatro personajes de la parroquia, algunos genéricos y otros con nombre y apellido.
Uno de los más importantes, el padre Roberto Samaniego, encarnado por Carlos Lituma. Samaniego es un ícono de Sayausí y de la ciudad, un javeriano, impulsor de la hoy arteria que conecta la Costa, rompiendo las rocas de El Cajas, pasando por Molleturo para llegar a Naranjal y Guayaquil.

Augusta Angamarca será la hierberita, una mama, sabia, de las mujeres que saben de aguas para los dolores. Angélica Vázquez entrará en las entrañas de Doña Coca, anciana vendedora de empanadas y la cuentera natural. Muchas de las leyendas que los Barojo lograron conocer, la gente dice que salieron de la voz de Doña Coca. Y si algo quedó claro para los actores, es que en Sayausí, el mayor archivo que disponen es el oral.

Piotr Zalamea romperá con los personajes tradicionales y hará de Gabriel García Moreno, el extinto presidente de los ecuatorianos que, junto con Carlos Ordóñez Lasso, su gobernador, fueron los ideadores del camino de “García Moreno”, la ruta que más tarde, el sacerdote Samaniego, a pulso de hombres y un viejo jeep, la irían cristalizando.

Los textos se elaboraron en base a los recorridos realizados al templo, a los documentos que les facilitaron para sus lecturas y en las conversaciones con la gente. La propuesta contempla la participación del público.

La presentación de hoy estará alimentada con la presencia de las mamaconas o curanderas del sector, para hacer limpias a la gente. Ellas serán el alimento escénico de Augusta, en el papel de la hierberita.

Ninguna vestimenta alusiva al sacerdote con sotana, una vestimenta normal para el personaje de Roberto. Carlos Lituma dice que lo fuerte de esta interpretación es saber que Samaniego fue más allá de un sacerdote de prédica; fue un religioso de palabra y acción. Los recorridos son de libre y abiertos al público. (BSG)-(I).