Doralice Ariza, una vida dedicada al arte

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La pintura, escultura y la música rodean la vida de Doralice Ariza, quien se inició en el arte a la edad de 7 años.

Música, escritora, compositora y artista plástica son algunas de las facetas de Doralice Ariza Henao, de 70 años de edad, quien toda su vida se ha dedicado a su pasión, el arte.
Fue a los 7 años cuando esta artista colombiana, que radica más de 40 años en Ecuador, sintió el llamado artístico y aprendió a dibujar. Luego ingresó a una academia de arte, en donde aprendió a pintar en óleo.
Entre esa combinación de dibujo y pintura, también aprendió a tocar instrumentos musicales como la guitarra clásica, el piano y el violín.
Así pasó su etapa de niñez y adolescencia, perfeccionándose en la música, dibujo y pintura. Aprendiendo día a día para superarse a sí misma.
Cuando estudió en la universidad decidió aprender a elaborar esculturas y así se consolidó como una artista completa o casi.

Obras

Una prueba de ello son sus pinturas, instrumentos musicales como el violín, la guitarra y un sintetizador que están en la sala de su casa, que es “su galería”, asevera.
Ahí se encuentran sus cuadros de ojos, distribuidos por las paredes, cada uno con distintos elementos como un árbol, una serpiente, una araña, entre otros.
El sintetizador y la guitarra están junto a las sillas de la sala. En los muros los cuadros y cerca de una esquina, el caballete en el que coloca sus lienzos para pintar sus creaciones.
No cuenta con un taller, pues cualquier parte de la casa le sirve como éste, ya que solo es cuestión de colocar el caballete, acomodarse y empezar a pintar.
Sobre el tema de los ojos que caracterizan sus pinturas, cuenta que representan la parte interior del ser humano.
“Nosotros no somos sino una fachada… “yo estoy frente a usted y veo las ventanas de sus ojos y no sé qué hay. Son un pozo y no se qué hay en el fondo”. Cada persona es un mundo diferente con sus recuerdos, con sus tristezas, con sus angustias, envidias, señala y agrega que “hay más cárceles en el ser humano interior, que afuera”.
Pero los cuadros no son los únicos trabajos que tiene. Con alegría recuerda que hizo varias esculturas en su natal Colombia, y muchas están en los parques de algunas ciudades. Así lo evidencia en un pequeño álbum de fotografías, en el que están los recortes de prensa que hablan de sus obras.
Además ha escrito varios cuentos y comedias, que incluso han sido llevados a las tablas del teatro.
Otro de sus dones es la composición, es así que cuenta con más de 30 canciones de diversos géneros musicales y que son interpretadas por Carlos Mosquera.
Actualmente trabaja en varios relieves con los que pretende participar en la próxima Bienal Internacional de Cuenca y que guarda celosamente, porque quiere mostrarlas al público en el mencionado evento.
En su trayectoria ya ha recibido reconocimientos por sus trabajos, fue profesora de Universidad en Colombia, así como de academias y escuelas “y una de los mayores reconocimientos, ha sido ver cómo sus alumnas también han sido reconocidas”.
Sin embargo, para Doralice “la mejor escultura” que ha hecho es su único hijo, Leonidov Aguilar, quien la apoya en todo lo que emprende.

Actitud

El arte es la mayor motivación de Doralice, que a pesar de tener un problema en la cadera, luego de sufrir una caída, se mantiene activa. Su edad no es impedimento para hacer lo que le gusta.
Por esto, recomienda a los adultos mayores, que esta etapa de la vida es una buena oportunidad para que se regalen tiempo. Si ya criaron a sus hijos, que se den la oportunidad de dedicar su tiempo para ellos mismos.
“Uno cría a los hijos para que aprendan a volar con alas propias. Los educa con ese fin y no me parece justo que luego de criarlos, hay que seguir con la crianza de los nietos…”, afirma.
Insta a “los abuelos”, a que se den tiempo para lo que realmente anhelaron un día y quisieron hacer. Por ejemplo si tienen afición a la gastronomía pues que se dediquen, que hagan lo que realmente quieren.
“Nunca es tarde para nada, lo que importa es la voluntad y el deseo de hacer las cosas”, dice con firmeza y lo demuestra con todas las actividades que realiza.
De igual forma, sugiere a las nuevas generaciones que tienen dones, no solo para el arte sino para otras áreas, “que no pierdan tiempo”, que aprovechen lo que más puedan, porque cuando se llega a la edad de adulto mayor, es cuando las personas se dan cuenta de todas las ocasiones o situaciones que han significado una “pérdida de tiempo” al principio de la vida y se hubiesen podido hacer muchas cosas.
Ahora hay muchos medios, la tecnología y el Internet ofrecen más herramientas y elementos que antes, y que permiten hacer y conseguir más elementos para aprender y emprender. Así que hay que aprovechar las facilidades y oportunidades que a decir de la artista, están más al alcance de todos. (I)

Texto: Pablo Vallejo
Fotos: Patricio Saquicela