La importancia del diagnóstico temprano de enfermedades visuales

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La niñez se presenta como la etapa de la vida adecuada para el diagnóstico y corrección de varias patologías visuales que, de no ser descubiertas a edades tempranas, podrían evolucionar hacia graves trastornos visuales en la edad adulta que serán difíciles o incluso imposibles de revertir.

Es aconsejable que los padres de familia tomen el tiempo necesario para realizar los análisis pertinentes en sus hijos. Las vacaciones de verano pueden dar el espacio para recurrir a los profesionales de la salud visual en búsqueda de un examen ocular que detecte cualquier molestia que impida el desarrollo saludable de niños y jóvenes.

Por este motivo, la doctora Carmen Almeida, oftalmóloga de Clínica Santa Lucía comparte recomendaciones para generar conciencia sobre la importancia de estos exámenes, sobre todo en caso de detectarse el denominado estrabismo cuyo tratamiento requerirá no solo del acompañamiento de un equipo interdisciplinario de especialistas, sino del compromiso y apoyo de los padres para motivar al niño a superar su problema.

1. Sobre las recomendaciones para la detección temprana de las enfermedades visuales de los niños

● Se aconseja llevar a los niños para un análisis oftalmológico a partir de los 3 años. En esta edad, el infante es capaz de comunicarse para responder ante las pruebas. La especialista de Clínica Santa Lucía explican que, hoy en día, los niños están más estimulados por lo que estos exámenes arrojarán resultados válidos. Además, la edad es significativa ya que si se detectará alguna anomalía sería posible trabajar para corregirla antes del inicio de la etapa escolar.

● Si hay antecedentes genéticos de patologías visuales graves, o si el pediatra o padres perciben alguna deficiencia, si las pupilas están blancas o desviadas, si los ojos están constantemente enrojecidos o si tiene mucha secreción y lagrimeo se debe acudir de inmediato a un especialista. Para estos casos actualmente se cuenta con varios test que se pueden realizar, aunque se trate de recién nacidos.

● Entre las pruebas utilizadas para los niños hasta edad preescolar están los dibujos y fichas que muestran direccionalidad. Los expertos explican que si bien, el niño no tiene aún establecidas las nociones de derecha e izquierda siempre pueden señalar con sus manos. Asimismo, es importante que los test empleados sean modernos e incluyan imágenes que puedan ser reconocidas, es decir, ya no es válida la utilización de material que muestre gráficas con un desfase generacional (por ejemplo, teléfonos de disco que muchos niños jamás han visto en sus hogares).

● Luego de la primera revisión a los 3 años, y si no hay indicios de problemas, se puede mantener una periodicidad de exámenes cada dos años. Y, a partir de los 12 años, se puede espaciar las visitas a cada 3 años.

● Si, por el contrario, las pruebas arrojan la existencia de alguna patología, los padres deberán realizar visitas anuales con sus hijos. Entre los diagnósticos más frecuentes que se pueden encontrar están:

o Hipermetropía: Consiste en la imposibilidad de ver con claridad los objetos próximos y se debe a un defecto de convergencia del cristalino, que hace que los rayos luminosos convergen más allá de la retina. Por lo general, todos los niños presentan esta difusión que es propia del crecimiento y se corrige normalmente con la edad.
o Astigmatismo: Se trata de una curvatura irregular de la córnea, lo que provoca que se vean algo deformadas las imágenes y poco claro el contorno de las cosas.
o Miopía: Defecto del ojo que produce una visión borrosa de los objetos lejanos.
o Dacrioestenosis: Trastorno ocular leve consistente en la oclusión del canal lagrimal u obstrucción del conducto nasolagrimal, con lo que las lágrimas en lugar de drenar hacia la cavidad nasal, se acumulan vertiéndose hacia las mejillas.
o Conjuntivitis alérgicas: Aun tratándose de infecciones pasajeras, se debe tener en cuenta que si se trata de problemas de larga data pueden provocar una deformación en la córnea. Esta condición puede llevar al paciente a la formación de Queratoconos cuyos síntomas abarcan visión borrosa, sensibilidad a la luz y en los casos más graves pueden requerir un trasplante de córnea para solucionar la afección.
o Estrabismo: Desviación de la línea visual normal de uno de los ojos, o de los dos, de forma que los ejes visuales no tienen la misma dirección.

2. Sobre el diagnóstico y tratamiento del estrabismo

● El 7% de la población mundial en edad infantil presenta esta patología atribuida generalmente a razones genéticas.

● En el ser humano los ojos deben enfocar al mismo tiempo a un objeto para tener una percepción tridimensional. La información de ambos ojos unificada llega al cerebro desarrollándose la binocularidad (capacidad visual para que los dos ojos trabajen, como si fueran uno sólo, simultánea y coordinadamente, proporcionando una visión confortable).

● Cuando el niño tiene estrabismo cada ojo se enfoca en direcciones contrarias lo que impide que desarrolle su capacidad visual. En varios casos uno de los ojos puede convertirse en ojo vago ya que el niño se acostumbra a usar el ojo que le permite enfocar mejor, suprimiendo la visión del otro. En este caso se puede corregir esta disfunción parchando el ojo bueno, unas horas o todo el día dependiendo de la edad del niño.

● Es interesante notar que mientras un niño tiene la capacidad de “acomodar” su visión, un adulto que sufre estrabismo, por trauma, tumoración o diabetes, verá doble (diplopía) ya que no cuenta con el mecanismo para anular el síntoma al tener ya desarrollada su visión binocular.

● Si bien en el estrabismo generalmente se presenta un ojo vago o miope; no toda persona que padece miopía u ojo vago desarrollará estrabismo.

● El estrabismo se puede presentar en diferentes edades. Cuando es recién nacido, se lo conoce como estrabismo congénito. En estos casos es importante hacer exámenes para determinar si esta condición no está asociada con patologías mayores como cataratas o tumores.

● Cuando esta patología se detecta a los dos años puede tratarse de un estrabismo acomodativo, es decir el paciente sufre de hipermetropía y para mejorar la nitidez desvía su mirada, la solución en estos casos estará en el uso de lentes que, si logran enderezar la mirada en un 100% permitirán el desarrollo saludable de su visión.

● Si en el caso anterior, la desviación no se corrige en su totalidad indicaría un estrabismo no acomodativo que requiere tratamiento más prolongado y cirugía.

● En caso de estrabismos no acomodativos se realizan exámenes como la retinoscopía que permite evaluar a profundidad la condición del niño para identificar el tratamiento idóneo.

● Sobre la cirugía del estrabismo, aunque esta no es considerada muy invasiva, se realiza con anestesia general. Durante 30 a 40 minutos, los médicos trabajan en los músculos extraoculares del ojo que han sido previamente estudiados en el caso de cada paciente.

● La profesional de Clínica Santa Lucía indica que aunque la mayoría de los casos de estrabismos se detectan a simple vista, existen también otro tipo de pacientes en los que no es evidente y solo salen a la luz cuando se rompe la fusión de los ojos ya sea por una fiebre alta, estrés o cansancio

● Es importante tomar en cuenta que esta afección no solo tiene consecuencias para la salud del paciente, sino que también afecta mucho la parte psicológica del infante quien no solo tendrá problemas asociados a falta de autoestima sino también problemas académicos, falta de concentración, cansancio, sueño y afectaciones en su motricidad gruesa y fina.

● Por ello, lo más importante es conocer que el estrabismo, en la mayor parte de los casos, es la patología visual que menos tecnología requiere para su diagnóstico, y que tiene cura siempre y cuando un equipo médico y paramédico especializado acompañe al paciente en sus terapias visuales y durante todo su proceso de recuperación para salir adelante.