“Fasciia” explora danza con un lenguaje cinematográfico

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El lenguaje del cuerpo como una apuesta a explorar la danza desde el lenguaje cinematográfico.

Antes de la proyección del filme se presentará un performance a cargo de la Compañía Talvez, con sonorización en vivo propuesta por Pablo Molina.

¿Qué es Fasciia? La respuesta de Juan Pablo Viteri dice: “es un tejido entre los órganos y la piel. La idea es justamente hablar desde esa frontera entre el exterior y el interior del cuerpo”. Y ¿Quién es Juan Pablo Viteri? Quiteño, un investigador/artista de intereses interdisciplinarios. En su práctica indaga en las intersecciones entre la investigación académica y la creación artística.

Viteri es el director de “Fasciia” título del video danza y video experimental de danza que recorre algunas ciudades de la serranía ecuatoriana, y hoy llega a Cuenca, para proyectarse a las 20:00, en el teatro Carlos Cueva Tamariz. El video será introducido con un performance a cargo de la compañía Talvez, con sonorización en vivo propuesta por Pablo Molina y para terminar, Juan Pablo Viteri creador del filme, dará una charla para despojar las inquietudes que tengan los espectadores.

Danza y lenguaje cinematográfico

Desde la voz de Viteri, Fasciia es una apuesta por explorar la danza desde el lenguaje cinematográfico. La pieza se propone jugar a convertirse en lo que la danza no puede ser cuando se experimenta en vivo. La cámara asume, en este sentido, una perspectiva móvil que se mueve entre los cuerpos también en movimiento.

A veces, más bien, juega a lo opuesto: mostrarse estática, pero ocupando espacios pocos esperados. Así mismo, el montaje y las elipsis, permiten experimentar, en un momento único, distintos escenarios, que más que locaciones buscan aludir o evocar sensaciones. Al final, los cuerpos cuentan una historia que desde su movimiento narran un viaje sin viaje, una constancia: empezar en el mismo lugar en el que termina.

En este filme, los bailarines y sus experiencias son de los bailarines. La obra muestra referencias a otras obras del Grupo en varios momentos, pero lo que si se puede ver es que hay mucha improvisación y aportes de los bailarines en la locación. Sin embargo, es un trabajo que implica un grado menor de improvisación si se compara con otras obras del grupo.

Lograr la propuesta fue un trabajo de conceptualización entre Marcela Correa, Gabriela Piñeiros (bailarina) y Juan Pablo. Las estructuras coreográficas son autoría por Marcela Correa; la puesta en escena, las locaciones, los recursos narrativos y de imagen es un planteamiento de Viteri. Gabriela, como representante de las bailarinas, aporto tanto desde el punto de vista fílmico y de danza.

Locaciones

Las locaciones para este proyecto son varias y cada una de ellas buscan evocar sentidos y sensaciones antes que lugares concretos. La temperatura de la luz es también una respuesta a estados emocionales que cuestiones concretas.

Pablo Molina, reconocido músico independiente de bandas como Munn o Veda, es el autor de la música, su propuesta es el resultado de un trabajo con Emilio Cordero, quien colaboró con el diseño de sonido para ciertas partes del filme.

Fasccia· fue un proceso demandante, muy coherente con la evolución y el trabajo del grupo. En este sentido, ha requerido un compromiso y un adentramiento bastante intenso que está ahí implícito en cada parte de obra. Las situaciones en las que se filmó fueron momentos extremos para todos los que son parte del proyecto. (BSG)-(I).