Un año entero dedicado a pintar historias cotidianas

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Pablo Cardoso junto a sus obras en pequeño formato, son más de 100 propuestas que se exhiben. LCC

Esta historia empezó el 24 de diciembre de 2017. Desde ese día, Pablo Cardoso se dedica, y de lleno, a su proyecto de arte que lo llama “Llueve Afuera”. El trabajo de Pablo es observar, vivir, meditar, mantener una dinámica absoluta para, de esas miles de cosas que hace, observa, piensa cada día, captar una y plasmarla en una pequeña obra de acrílico sobre lienzo.

Llueve Afuera”. Se llama así, porque a Cardoso le gusta que ese par de palabras exprese, por ejemplo, la actitud de alguien que preste atención desde algún punto, a algo que ocurre.

Entonces, este “Llueve Afuera” tiene la intención de registrar la mirada de alguien, el mismo Pablo; como también muestra la intención del pintor de referirse al paso del tiempo, aludiendo al tema de la lluvia no solo como defensor del agua, sino de la lluvia con su goteo continuo, como una manera de contar el tiempo segundo a segundo, goteo a goteo.

Un diario

La obra es como un diario, solo que el lenguaje con el que Pablo narra no son letras, sino imágenes, otro tipo de códigos. Como diría Carlos Vázconez, en su crítica; “Se trata de un diario que recoge en instantáneas un momento en específico de lo cotidiano que luego pasa a pintar, una fracción de vida que a Cardoso bien ha llegado a emocionar bien a interesar o a lo que ha preferido darle un espacio de relieve en su vida…”.

Son más de cien cuaros en pequeño formato que ha plasmado en este tiempo y que por ahora forman parte de la muestra “Llueve Afuera” que se inaugura hoy, a las 19:00, en Saladentro (Bajada de Todos Santos). Esta primera parte es una aproximación a todo el proyecto que el artista tiene en mente, y cuyo objetivo es pintar todos los días hasta el 23 de diciembre próximo.

El recorrido de la exposición puede ser de izquierda a derecha o viceversa, de ambas formas el tiempo comunica, transcurre. “Cada día he mantenido ese ritual de registrar, de pintar”, cuenta Pablo.

Es de ver imágenes de la Pablo y su familia, cada una de ellas acumula un momento o evento relevante del día, o una situación simbólica.

Todo este diario se pinta en blanco y negro, ese bicolor se aproxima y con mayor fidelidad a esa idea del registro de la memoria, del diario que se subraya con lápiz o esfero.

Pablo ha pintado en el cumpleaños de su madre una foto de ella junto con su esposo de más de 50 años. Ha pintado también el sueño de su hijo, el regreso de su esposa e hijo de España a Ecuador; ha pintado al perro de Munch autor de El Grito.

Cada obra es el resultado de un ejercicio de observación continua; un trabajo lento, de paciencia, con una exigencia que no cesa y que exige estar atento a lo que ocurre cada día.

Ningún día es igual

Ningún día es igual, ningún día somos los mismos, de un día para otro tenemos otra personalidad. Entre un día y otro los comportamientos son distintos a pesar que no se noten, siempre se dan modificaciones en la conducta. Claro, a esas conclusiones se llegan cuando surgen trabajos como estos, obras que invitan a mirarse cada día y ver cuán diferentes se puede ser entre ayer y hoy.

Todas las obras de Pablo Cardoso tienen un estado de ánimo, una respuesta a cosas que le han pasado en el día. Cada propuesta como la hoja de un diario es diferente, por el comportamiento mismo de la luz, que es una de las cosas importantes. Su casa de claridad absoluta le da imágenes interesantes en todo momento.

Llueve Afuera” se combina con otros trabajos, pinturas plasmadas en años anteriores, dentro de las series; Mandala, por ejemplo, que está asociada con el diario; o Chadoc, que tiene que ver con el desastre ocurrido en Alaska; y un par de piezas de la serie “Caudal”.(BSG)-(I).