Desolación

Ana Abad R

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El panorama nacional es desolador, uno no deja de sorprenderse por la diaria revelación de los detalles con que se realizaban las sórdidas transacciones económicas y políticas en tiempos de “revolución ciudadana”; no hay institución donde no se hayan dado casos de corrupción señala Julio César Trujillo mientras la dificultades económicas son insostenibles; a esta ya difícil situación debemos añadir la constatación de la maquiavélica estructura de espionaje armada por Rafael Correa que sirvió no solo para vigilar y perseguir a sus detractores sino también a sus “compañeritos”, práctica que hoy conocemos se extiende a otros espacios de la estructura del Estado como la recién descubierta oficina de espionaje en la cúpula militar o la millonaria cifrada destinada a “proteger/vigilar” a Assange, mientras la violencia desbordada en la frontera norte por ataques narcoterroristas desnudan la extrema vulnerabilidad de la seguridad nacional. Ante tanta realidad nacional no queda más que extender sarcásticamente los músculos faciales e intentar simular una semi sonrisa que al menos nos inspire a reírnos de nosotros mismos como una sociedad incapaz de frenar los abusos de quienes llegan al poder y no tienen la más mínima evolución ética y emocional para entender el sentido del servicio público, así como del uso de fondos públicos. (O)