Barojo festeja 20 años a lo grande

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Piotr y Carlos Lituma muestran la colección de vestuario que mantienen en estos 20 años de vida artística. PSR

El ropero de Barojo es de un valor cultural incuantificable. A Piotr Zalamea y Carlos Lituma se les ocurrió abrir el armario y mostrar el vestuario que, a lo largo de estos 20 años, han creado y adquirido para sus obras.

Trajes llenos de color, de identidad. Ellos disponen de vestuario para los personajes cuencanos: entonces hay polleras, sombreros, ponchos. También hay trajes clásicos, de personajes históricos. Es de ver prendas de colores vivos combinados con dorado, encajes, brillos; vestidos en diseños diversos, ideados, confeccionados para contar historias y más historias.

En realidad, el vestuario es una parte de la fortuna, la utilería y elementos de escenografía se suman a esas reliquias del grupo que este año cumple 20 años. Zancos, zapatos, canastos, instrumentos musicales, incluso un largo digeeridu, que para soplarlo hay que tomar aire y soplar con fuerza. Los jóvenes pulmones de Carlos Lituma le dan el toque y el tono que requiere.

¿Cuando nacieron?

Piotr recuerda que fue en mayo de 1998 cuando vieron la luz, con una función de homenaje a las madres, cuando presentaron “El guambra”, basada en la dramaturgia “El canillita”, del uruguayo Florencio Sánchez. Nacieron y se quedaron con el lema de ser y proveer un espacio para el uso del tiempo libre.

Los orígenes del Barojo se remontan a tiempos de William Saquicela, de Piotr Zalamea y de otros “guambras”, que integraron el grupo de teatro del colegio Técnico Salesiano. Si no hubiera sido para su participación en un festival de Loja, los muchachos no sintieron la necesidad de tener un nombre. De esa necesidad salió “Barojo” que viene de “barro” “rojo”, o barro cocido como las ollas y tinajas muy usadas en Cuenca.

El aniversario

Cuando el 2018 arrancaba, Barojo anunció la celebración de los 20 años de vida en las tablas y, en ese contexto, desde hoy, Barojo presentará algunas dramaturgias, empezando con “El faro del fin del mundo”, a realizarse, desde las 19:00, en el teatro Sucre. El faro es una obra infantil que ya tiene diez años y muchas presentaciones.

El festejo se va de largo en la semana. El jueves, a las 20:00, en el Imay Espacio de Cultura Barojo estrenará “Teddy King”. El viernes, a las 17:00, en el Museo de las Conceptas harán la ruta teatralizada, un programa por el Día Internacional de los Museos. El sábadocumplirán una acción igual, desde las 11:00, en la Catedral Vieja.

Teddy Kimg, el alemán

José David Sinchi, actor cuencano, encarnará a Teddy King, alemán que llegó a Ecuador en épocas de la Segunda Guerra Mundial, huyendo del exterminio judío en Alemania. Teddy, cuyo nombre de pila fue Otto Linkeisntein, instaló un restaurante en pleno centro, en la Borrero y Sucre; tan bien le fue, que su negocio transformó algunas cosas de esta pequeña urbe.

Teddy, un acordeonista de primera, un hombre que cambió la sociedad cuencana de la década de los 40 del siglo pasado, pues su comida y los ritmos de jazz le dieron su sello. Él impuso las cenas bailables y el coctel bailable de los domingos a las 11:00.

Su negocio fue un éxito. Teddy se fue para Estados Unidos, replicó su restaurante que había nacido en este rincón andino y allá se afincó, su regreso no fue para la Alemania natal, ya no tenía nada, ni nadie.

En esta ciudad de Teddy solo quedó el recuerdo, la historia que ahora se muestra en el teatro. La destreza de Davi Sinchi le permite encarnar a personajes y situaciones de ese entonces. 45 minutos de un drama que tiene historia, identidad, sincretismo cultural.

Carlos Lituma 10 años en Barojo

Parte de la adolescencia de Carlos Lituma se fue mientras experimentaba y conocía el teatro con los integrantes de Barojo. 16 años tenía cuando entró al grupo y ahora ya tiene 26. Entró de loco estudiante colegial, con idea de ser médico, atleta, veterinario o doctos de medicina humana, pero sin saber que su vocación estaba en el arte.

Se enamoró, sí se enamoró y vive enamorado de los personajes, de ver la realidad desde otras perspectivas, es un amor intenso, que no se destruye y ahí se mantiene, ahora es licenciado en artes escénicas y eso es lo que hace, teatro con los Barojo. (BSG)-(I).