En avenidas como la Solano hay deterioro, fisuras y roturas en parada de buses

El peso estático, como el de un autobús puede ocasionar el agrietamiento de concreto, según catedrático.

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En la avenida Solano y 12 de Abril se observa tres fisuras diagonales en el piso del pavimento donde estacionan las unidades de transporte urbano. LCC

En algunas de las paradas de buses urbanos de Cuenca se aprecia un deterioro, fisuras y aún roturas del pavimento de las avenidas, mayor al resto de los espacios por donde circulan los vehículos, especialmente en los sectores de mayor concentración de líneas de transporte.

Por ejemplo, en la parada de buses de la avenida Solano y 12 de Abril, ante los multifamiliares del IESS, justo en el tramo donde las unidades se detienen más tiempo para dejar y recoger pasajeros, hay tres fracturas en sentido diagonal, en el piso de los paños de concreto; carril derecho de la vía.

Por este lugar circulan las líneas de transporte número 5, 7, 12 y 22; además las unidades de las líneas 16 y 24, pero ambos sentidos, de ida y de regreso.

Algo parecido pasa en el carril derecho de la avenida 12 de Abril, frente al parque De La Madre, donde hay otra parada de buses. También hay fisuras en el tramo entre este parque y el puente del Centenario. Por allí el tráfico es a velocidad lenta.

En el resto de la avenida por donde recorren los transportes y en el carril reservado a los vehículos pequeños el deterioro es menor.

Jaime Bojórquez, doctor PhD, profesor de Pavimentos y Mecánica de Suelos en la Facultad de Ingeniería, de la Universidad de Cuenca, señala que las principales causas por las que se deteriora el pavimento son las cargas de los vehículos y los “esfuerzos por alabeo” o cambios térmicos. El concreto es un material que se dilata y contrae y en ese proceso se curva. Entonces hay casos en los que las cargas de los vehículos provoca fisuras en los pavimentos.

Cuando el tráfico fluye, el pavimento soporta cargas de peso rápidas y no tiene problema, pero cuando soporta un peso estático, como el de un autobús cargado de pasajeros por un tiempo de algunos minutos, hay presiones y esfuerzos mayores que pueden ocasionar el agrietamiento del pavimento, manifiesta el catedrático.

Se ha estudiado que las llamadas “grietas de esquina” se deben a las cargas y al alabeo. Sin embargo, opina, sería conveniente estudiar cuáles son las cargas que están soportando las vías de la ciudad, porque los pavimentos se diseñan para una carga estándar, pero si se sobrepasa esas cargas, provoca fisuras y un deterioro más rápido.

En algunas vías los vehículos llenos de pasajeros podrían sobrepasar las cargas previstas en los diseños, “hemos trabajado en análisis de esfuerzos” como trabajos de la universidad, explica.

Para un estudio técnico a profundidad recomienda un análisis del peso de los buses cargados de pasajeros, mediante básculas móviles que posee el Ministerio de Transportes y Obras Públicas (MTOP). El Municipio podría obtener esta información para diseñar el pavimento de las avenidas considerando pesos reales de los buses urbanos, con pasajeros, manifiesta.

Comprobar el peso que están transportando los buses y si este peso corresponde a las cargas previstas en el diseño de los pavimentos para construir las vías, sería un estudio interesante en opinión del experto, así como, a futuro, diseñar el pavimento de las vías para soportar cargas mayores. “A lo mejor las actuales cargas de los vehículos están por encima de lo diseñado” en las vías, concluye. (AVB)-(I)