Ni machismo ni feminismo

Luis Muñoz Muñoz

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Se realizaron, sendas marchas en Ambato y Loja, protestando contra la violencia, que ha desembocado en horribles asesinatos de personas inocentes, y lo más espantoso son los infanticidios, lo cual es ciertamente preocupante, por la forma despiadada y cruel con la que han actuado los homicidas. De la investigación y juzgamiento, se encargan las Instituciones especializadas Fiscalía y Jueces Penales, que aplicarán la Ley ceñidos a las tablas procesales.

Empero, se realizan plantones y marchas exigiendo justicia, lo que miramos con buenos ojos, pero lo grave es que en los grupos de manifestantes se han infiltrado políticos, dirigentes feministas, aprovechando las circunstancias para hacer proselitismo, lo cual es extremadamente peligroso si no actuamos con prudencia. Los políticos por su lado ganando adeptos y los líderes feministas alimentando el odio contra el género opuesto, bajo el ardid de la lucha contra el machismo. No podemos, admitir en estas concentraciones ni feministas ni machistas, porque se alimenta la descomposición moral y social, en vez de propender a la unidad nacional. Esta actitud es la criticable, porque al exigir justicia, no se puede mezclar este asunto específico, con ningún otro sea político o de género.

Es necesario señalar este aspecto, porque en la marcha en Loja, la defensora de los derechos de la mujer Rory Carrión, en forma absolutamente desafortunada manifestó” el machismo y las inequidades están matando a las mujeres”, esperemos que sea un exabrupto. El problema de la violencia, obedece básicamente al consumo de sustancias estupefacientes y alucinógenas, combinado con alcohol, causa que no está controlada, falta educación a los ciudadanos en general, sobre las consecuencias de la ingesta de alcohol y el consumo de drogas. Los derechos más importantes que defienden las mujeres son la igualdad de oportunidades en el trabajo y la educación, el control a la propiedad privada y el derecho a la libertad sexual. Pero el fanatismo en el machismo y el feminismo, nos están llevando a la destrucción de una sociedad equilibrada, en donde debe imperar el respeto mutuo y solidario, entendiendo que el hogar formado, es una sociedad en donde contribuye cada uno para fortalecerla y llegar a su plena realización, por lo que el criterio peregrino de Rory Carrión, raya en el odio y desprecio al género masculino, sin analizar que tanto el hombre como la mujer son los protagonistas de la perpetuación de la especie y los responsables de la vida en el universo. (O)