“La mata”, de un blog a emprendimiento

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La mata del frío asesino” saltó de la plataforma digital a un emprendimiento cultural. Todos los integrantes son jóvenes artistas. PSR

Lo que nació como un blog, como una bitácora donde se podía hablar de arte urbano y de arte en diferentes expresiones, poco a poco se salió de una plataforma digital para convertirse en un espacio donde el contacto ya no era mediado por una computadora, sino frente a frente a frente, “face to face” como lo llaman las generaciones de hoy.

Cualquiera diría que son nuevos y no es verdad, tienen diez años de trabajar en el arte y siempre reciben a nuevos integrantes, a gente que quiera unirse para hacer un espacio de expansión artística, al menos, esos son por ahora los planes de “La mata del frío asesino”, espacio de cultura que se ubica en una casona de antaño que de a poco se transforma, porque la restauran respetando su arquitectura original.

Cerca de El Vado
Allá en la Y, un poquito más delante de donde confluyen las calles Presidente Córdova y La Bajada del Vado, geografía urbana tradicional e histórica de Cuenca, se ubica “La mata”, llamada así porque es la mata, el origen de un accionar pro cultura; y del “Frío asesino”, porque el frío de la ciudad a veces mata.

Andrea Heras y Joaquín Pérez son dos activistas del colectivo, que en la mañana atienden a los visitantes. La mata cuenta por ahora con una pequeña tienda de ropa para los aficionados al arte urbano. Cerca de ellas están algunas obras de arte hechas por Joaquín, ilustraciones de autoría de Andrea, algunas pinturas de gran formato y unos muebles antiguos.

La casa es rústica, techo de tejas sostenidas por las tirillas que reposan en las vigas de eucaliptos antiguos. Piso de ladrillo que se conjuga con las paredes de adobe donde el olor a tierra reposada se vuelve exquisito. Es un ambiente rústico pero acogedor, un espacio de encuentros generacionales que indagan entre la historia y lo contemporáneo.

Ya ven, La mata no solo se quedó en el blog, ahora -y como la mayor parte de la sociedad- se relaciona con los públicos de manera presencial y virtual. Esta segunda lo logra a través de las cuentas de Instagram, Facebook y Twitter, pero éste está dormido, afirma Joaquín.

Ponerse en redes ha sido la táctica para crear, convocar e invitar a eventos como los jams de dibujo. “La tecnología es un medio para unirnos, lo ideal es llevar esa unión a la visa real”, señala Andrea, que mientras habla enseña la fan page del Face, allí tienen ya 2000 seguidores, y dice que en Instagram alcanzan los 800 fans.

Actualizar los contenidos, reaccionar a los like, a los comentarios, brinda los emprendedores, la posibilidad de tener una idea de su trabajo y su proyección. A decir de los impulsores de La mata, lo más bondadoso de esta interacción virtual en la que ya están cinco años es el acercamiento del centro a los públicos y viceversa.

El arte puro, el arte urbano, la creación en diversos lenguajes es el eje de los integrantes del colectivo. La visión de Joaquín y sus amigos es que la mata llegue a Manhattan, a París, a México; a lugares grandes estratégicos para el arte y la cultura. (BSG)-(I).