Felipe Meres interroga “la memoria ancestral”

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Felipe Meres durante la conferencia y charla que ofreciera en la Bienal durante su estadía en la ciudad. Cortesía Bienal de Cuenca

Tiene 30 años de edad y es uno de los artistas invitados a serparte de la XIV edición de la Bienal de Cuenca. Desde hace algunos días ya trabaja en Cuenca en todo un proceso de investigación, es el artista brasileño Felipe Meres, quien cuida celosamente cada uno de sus movimientos y de sus palabras, y se aplica con ejemplar disciplina a la realización de sus proyectos.

Durante si estadía en Cuenca, donde a más de trabajar en su proyecto dio una charla, el artista se concentra en revisar la reserva arqueológica del Museo Pumapungo, se ha volcado de lleno ha observar esta imponente colección de arte precolombino para seleccionar aquellas piezas capaces de alumbrar y amplificarel presente, objetos que serán los protagonistas de su propuesta para la XIV Bienal de Cuenca.

Felipe Meres tiene una trayectoria internacional, y una sólida formación académica que incluye una maestría en la Escuela de Artes Milton Avery en Bard College, y su candidatura a doctor en Antropología en The New School en Nueva York, ciudad donde reside, estudia y trabaja.

Diez días después de su haber llegado Cuenca ¿cuáles son sus impresiones o lecturas de la ciudad?
Durante el tiempo de mi visita me ha intrigado continuamente la superposición de distintos estilos de arquitectura. En un corto paseo por el centro de la ciudad, se puede tener una idea de las múltiples capas de reconstrucción y renovación que atraviesan los edificios coloniales. Es fascinante ver cómo las temporalidades diversas se sedimentan en la fachada de los edificios, reflejando una realidad material que a menudo parece escapar de las intenciones y concepciones del espacio social propias de la arquitectura colonial.

¿Cuál es su percepción de la Bienal de Cuenca?
Considero que la Bienal de Cuenca es un espacio de diálogo entre distintas perspectivas artísticas de todo el mundo, con un enfoque en las prácticas y preocupaciones sudamericanas. Me parece fascinante el esfuerzo de la Bienal para negociar visiones locales con enfoques internacionales, pues estas relaciones se hallan en constante cambio y reconfiguración. La Bienal es un evento donde uno puede tener una idea del estado actual de estas relaciones.

¿En qué consiste es el trabajo de investigación que realiza en el Museo Pumapungo?
Mi trabajo para la Bienal parte de una selección de artefactos precolombinos del Museo Pumapungo. Actualmente estoy en el proceso de filmar, fotografiar y escanear en 3D esas piezas. El trabajo final estará compuesto por el metraje filmado y las animaciones virtuales de los objetos producidos en el software de modelado 3D.

¿Qué le interesa del nuestro pasado precolombino? ¿Qué encuentra en la historia que no encuentre en el presente?

Cuando se leen a la luz del presente los fragmentos del pasado precolonial pueden ofrecer formas de alterar la temporalidad ostensiblemente lineal y progresiva de la modernidad y sus configuraciones colonizadoras de poder. Tengo curiosidad sobre los recuerdos y afectos que conllevan ciertos artefactos precolombinos, y sobre la posibilidad de reactivar estos objetos en la actualidad para que puedan funcionar fuera de los límites a menudo neutralizadores de los archivos de los museos y los discursos científicos.

¿Trabaja solo o con la asesoría de historiadores y antropólogos para contextualizar su proyecto en la ciudad?

Actualmente estoy trabajando junto a los arqueólogos de Pumapungo que son especialistas en culturas materiales precolombinas. Ellos me ayudan a comprender los roles que desempeñaron esas piezas en el contexto de sus culturas originales y las diferentes formas en que fueron interpretadas. Parto de esas interpretaciones para seleccionar los artefactos para mi proyecto.(BSG)-(I).