Laboratorio genera energía propia de múltiple fuente

En campus Balzay de U. de Cuenca hay electricidad solar, térmica y de hidrógeno; incluso electrolinera.

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Laboratorio genera energía propia de múltiple fuente

Un laboratorio donde se produce y controla electricidad de múltiples fuentes: energía solar, energía eólica o por la fuerza del viento, energía térmica mediante combustibles gas y diésel y aun equipos para energía hidráulica ha instalado la Universidad de Cuenca y su Facultad de Ingeniería, todo en un solo punto de su campus de Balzay.

En lo alto del edificio, los paneles solares captan el calor del sol que lo vuelven energía eléctrica continua y los “inversores” la convierten en energía alterna que se utiliza dentro de las mismas instalaciones universitarias, al igual que la generada por las otras fuentes energéticas.

Sumada toda la energía que producen en este laboratorio, que puede llegar hasta medio megavatio, son autosuficientes: es decir, capaces de desconectarse de la red eléctrica de la ciudad, autoabastecerse con su energía propia y subsistir.

Lo explican Ángel Pino, decano de la Facultad de Ingeniería; Ciro Larco, director de la carrera de Ingeniería Eléctrica; y, Luis González, director del laboratorio.

Al interior se consume solo 3,7 kilovatios.

“La energía no consumida la inyectamos a la red”, señalan los técnicos. Uno de los equipos del mismo es toda una batería gigante de amplia vida útil que puede cargar hasta hasta 100 kilovatios hora.

Adjunto al inmueble, en paralelo al río Tomebamba hay un canal y una turbina de generación, con lo que a futuro se espera sumar la energía hidráulica a las instalaciones.

Y aun hay más: a los combustibles térmicos usuales suman un equipo con el que pueden generar energía mediante hidrógeno.

Otro punto, en el laboratorio, además de producir energía eléctrica se la almacena mediante baterías y acumuladores y se dispone de equipos que ayudan a transformar la corriente continua en corriente alterna para poder utilizarla.

Todo este complejo de generación tiene un solo punto de control computarizado.

El sector amarillo del panel controla los paneles solares; el azul, la energía eólica proveniente de otro campus; a un lado, la energía a gas, diésel e hidrógeno.

Con esta base tecnológica los técnicos de la Facultad trabajan en la redacción de una “Normativa para Pequeña Generación de Energía” que por hoy no existe en el país.

Las instalaciones disponen de un “aula domotizada” en la que no solo el encendido de las luces está automatizado sino que su nivel está controlado conforme a las necesidades, según la intensidad lumínica que penetra del exterior.

Auto eléctrico

A más de los equipos e instalaciones, el laboratorio dispone de un auto que funciona a electricidad; este vehículo, con una autonomía de 120 kilómetros, se carga en un “surtidor”, del mismo modo que se haría en una gasolinera.

Esta electrolinera propia se alimenta de la energía que genera el propio laboratorio. Con el bus a electricidad se ejecutan pruebas.

El monto de las inversiones, en este laboratorio, llega a 3 millones de dólares, conseguidos en buena parte mediante autogestión y donaciones, como los equipos de sistemas eléctricos de potencia, a través de un convenio con Elecaustro y la firma fabricante Snider y también mediante financiamiento vía un convenio de canje de deuda externa con España, para ello se presentó un proyecto que resultó ganador. (AVB)-(I)

MAS PROYECTOS

Como proyectos adicionales a este laboratorio tecnológico, el rectorado ha propuesto la implementación de un “ecoparque”, es decir un centro de las llamadas “energías limpias”, donde, por ejemplo, se pueda cargar vehículos eléctricos para los usos de la universidad o su personal, explica el decano.

Se dispone también de una central meteorológica para hacer mediciones propias del clima: lluvia, humedad, viento, etcétera, cuya información se quiere poner a disposición del público y crear una red de estaciones meteorológicas. (I)