El “paquetazo” de Moreno

Marco Salamea Córdova

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Las medidas económicas anunciadas por el Presidente, la noche del lunes 2 de abril, incumplieron las previsiones de un paquetazo económico, por lo menos en los términos que son propios de las “políticas de estabilización” y “ajuste estructural” neoliberales.

En efecto, los famosos “paquetazos” que muchos Gobiernos, no sólo de Ecuador sino de otros países de América Latina, solían adoptar en el ejercicio del poder contemplaban: incremento de impuestos indirectos, elevación de tarifas de los combustibles, aumento del precio de servicios básicos, devaluación monetaria, eliminación de subsidios, reducción de aranceles, reducción del gasto social, reducción de los salarios, etc. ; todo esto en nombre de enfrentar crisis económicas y fiscales, y usualmente como parte de programas económicos impuestos por organismos financieros multinacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si bien hay algunos elementos del programa económico anunciado por Moreno podrían verse como neoliberales, como el anuncio de un mayor aperturismo e incentivos al capital transnacional y privado, la búsqueda de financiamiento en los organismos financieros multilaterales, la supresión de empresas públicas y la flexibilización de las modalidades de contratación laboral; sin embargo, el conjunto del programa no da cuenta de que se trata de un ajuste neoliberal.

Ciertamente que había actores económicos y políticos que apostaban por una ajuste neoliberal, entre quienes estaban algunos dirigentes empresariales, economistas ortodoxos, políticos de la derecha tradicional y los correistas, estos últimos interesados en ganar un pretexto para legitimar su oposición a Moreno.

Empero, Moreno no podía sacrificar el gran capital político que todavía mantiene, por lo cual ha preferido (al menos por ahora) supeditar el manejo de la economía a las necesidades de la política. En este sentido, sus rupturas con el correismo en lo político no llegarán al extremo de romper con lo substancial del modelo económico correista y asumir un neoliberalismo pleno, con todos sus costos sociales y políticos.

En todo caso las medidas anunciadas podrían ser insuficientes para enfrentar la gravedad de la crisis fiscal, el sobre endeudamiento y la recesión económica; lo cual llevará, probablemente más adelante, a la necesidad de nuevos y mayores ajustes económicos. (O)