Fe y esfuerzo reflejados en el Vía Crucis de los Niños

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Participantes de catequesis de Virgen de Bronce escenificaron 14 estaciones del calvario de Jesús.

Una personificación en cada una de las 14 estaciones del Vía Crucis protagonizaron la mañana del Viernes Santo unos 60 niños, niñas y jóvenes de los distintos niveles de catequesis de la parroquia Nuestra Señora del Carmen-Virgen de Bronce, que ofrecieron por esta fecha su esfuerzo. Fue el Vía Crucis de los Niños.

Tras una oración, en la que el sacerdote Pablo Mogrovejo pidió porque los adultos “seamos guías para los niños que nos van a guiar al Señor”, empezó la obra.

La esquina de las calles Juan Bautista Vázquez y Lorenzo Piedra sirvió de espacio para representar el apresamiento de Jesús, el beso de judas, una escuadra de soldados romanos, los testigos que acusaban a Jesús de haber dicho que podía destruir y reconstruir el templo de Jerusalén en tres días, Anás y Caifás.

Un segundo momento fue el juicio a Jesús. Un Pilatos que increpa a los judíos “Por qué le temen a este hombre, no es un agitador sino un pobre diablo”, pero finalmente cede y entrega a Jesús a la muerte, antes flagelado y coronado de espinas. El sacerdote pidió orar por todos quienes no tienen un juicio justo y por quienes, por guardar su seguridad, no denuncian la injusticia.

Para la Segunda Estación, Jesús, representado por un niño, cargaba su cruz de utiliería, acompañado de los dos ladrones con letreros con sus nombres: Dimas y Gestas. Detrás iban soldados romanos que simulaban azotarlos con látigos de cabuya. La cruz es símbolo del esfuerzo y la responsabilidad, dijo el sacerdote y pidió orar por quienes tienen cruces muy pesadas.

Los niños que representaron a Jesús se esforzaron por representar de la mejor manera su rol, a lo que ayudaba sus llagas de maquillaje, incluso con dramatismo, sumado al aspecto que ponían a su rostro, como sucedió con la primera caída con la cruz, momento de la Tercera Estación.

Al momento de la reflexión, el sacerdote señaló que Jesús cargo por nosotros la cruz y pidió orar por quienes están agobiados por el peso de la suya.

El Vía Crucis avanzó por las calles J. B. Vázquez, César, Dávila, Gonzalo Cordero, Juan Iñíguez y Diez de Agosto, hasta llegar al templo de la Virgen de Bronce. En el recorrido sucedieron las demás estaciones:

El doloroso encuentro de Jesús con María (hubo luego un cambio del niño que hacía de Jesús), los romanos toman al Cireneo y le obligan a ayudar a Jesús, Verónica que enjuga el rostro de Jesús y su rostro queda impregnado en el manto… la escena final, María, gemía: “Hijo mío”, con inmenso dolor. Cerca, el cuerpo de Judas pendía de un árbol.

Pablo Mogrovejo Cárdenas, sacerdote de la parroquia, señaló que ha sido una obra de los chicos de la catequesis, que la parroquia apoya con la intensión de que les ayude a crecer en valores, como en su comportamiento y no solo en la piedad. Este acto es una manifestación religiosa a la vez que cultural, expresó. (AVB)-(I)

Actuaciones

Fue un trabajo de todos. Los niños aprendieron los papeles; los padres alquilaron los trajes para que sus hijos representen; los animadores y catequistas los organizaron y prepararon; el grupo musical ayudó con los cantos penitenciales.

George Vizhco, de 11 años, fue uno de los niños que actuó como Jesús, alumno de catequesis, ha aprendido que Jesús sacrificó su vida por nosotros. William Monje alternó en el papel, sabe que Jesús nos salvó del pecado, en honor a él ofrecía este esfuerzo.

William Barros y James Chasi actuaron también como Jesús.

Geanella Macías tuvo el rol de la Virgen María que llora por el sufrimiento de Jesús “que se sacrificó por salvarnos”. (AVB)-(I)