La fe católica se reafirma en el Domingo de Ramos en distintas ciudades del país

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Miles de devotos católicos acudieron hoy a las iglesias de la capital ecuatoriana, en especial del centro histórico colonial, con ramos y ornamentos de palma para conmemorar el Domingo de Ramos, jornada con la que arranca la Semana Santa.

Desde las 7:00 de la mañana, centenares de feligreses acudieron a la Basílica del Voto Nacional, en el caso viejo de Quito, para participar en la misa de esta jornada en la que la Iglesia marca la entrada triunfal de Jesús a lomos de un humilde burrito en Jerusalén, que según el evangelio, fue vitoreada con ramos.

Con un ramo en la mano izquierda para bendecir y con la derecha libre para santiguarse antes de entrar en el templo, los creyentes se adentraron en el santuario siguiendo una tradición muy arraigada.

En su interior, el olor a romero inundaba la atmósfera, acompañado por los cánticos de alabanza del coro de la parroquia.

Elsa Núñez, una mujer de 56 años, acudió con su esposo y hermana a la misa y fueron de los primeros en llegar para buscar un buen lugar para presenciar la homilía.

«Estoy aquí para honrar a mi señor y pedirle gracia y sabiduría, y también misericordia por todas las personas», comentó conmovida por la emoción esta ecuatoriana.

«En esta misa hago bendecir el ramo y lo llevo a mi casa, todo el año permanece en un altar junto a mis santos y cuando llueve mucho, quemo un poco para alejar las malas energías», agrega Núñez.

A lo largo de la jornada se ofician cinco misas y la del mediodía es la que mayor afluencia de fieles tiene, pues es acompañada por una procesión por las principales calles de la parroquia en la que los creyentes recrean la recepción de Jesús en sus corazones, como hace 2.000 años lo hizo el pueblo de Israel en Jerusalén de acuerdo al Nuevo Testamento.

«Las personas salen a sus balcones para ver la procesión, se sienten bendecidos por el paso de la comunidad que con fe celebra el día de la pasión del señor», describe Bernardino Briceño, párroco de la basílica y que encabeza la procesión.

La marcha se realiza todos los años y en ella participan niños y mayores siguiendo una costumbre con la que originariamente la Iglesia buscó evangelizar y dar muestras de la fe que guarda la comunicad católica.

La fecha sirve a muchos creyentes para reafirmar su fe, como a Lola Caiza, quien acudió hoy a la iglesia con su hija y nieto recién nacido y manifestó que «la misa es para reflexionar, en mi caso con el sermón del padre puedo luego aconsejar a mis nietos y recordarles que la fe es la que nuca se pierde», comenta.

En Cuenca en las iglesias del centro histórico se registró gran afluencia de fieles que así mismo portando distintas especies de plantas acudieron a las homilías. La venta de estas especies se activo así mismo al rededor de las iglesias.

En la eucaristía oficiada por Monseñor Marcos Pérez en la Catedral de la Inmaculada, la afluencia de fieles fue numerosa durante toda la jornada.

Con el Domingo de Ramos el mundo católico da inicio a la Semana Santa. EFE REM