100 años de Julio Coronel, el sacerdote

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Julo Coronel, sacerdote, cumple hoy cien años, mañana habrá un programa especial. El prelado habla de sus siete décadas como sacerdote. LCC

Una misa concelebrada se realizará mañana, a las 11:00 para homenajear a uno de los personajes de la ciudad.

Sentado esperaba la llegada de los visitantes de la tarde, los periodistas que habían planificado la entrevista. Sentado en el sofá, apoyado sobre cojines y con el bastón de madera a su lado izquierdo, así estaba.
Cuando escuchó el saludo, se notó la satisfacción en sus ojos y una sonrisa cruzó su rostro. Su sobrina Marlene Bermeo y su ahijado, el sobrino nieto Cristian Ullauri estaban acompañando al personaje, el padre Julio Cesar Coronel Segovia, un sacerdote que el año pasado celebró 70 años de vida religiosa y hoy 23 de marzo cumple cien años de edad.

Julio César nació un 23 de marzo de 1918, en Azogues. En la mesa de costado de la sala de la casa reposa una foto a todo color que muestra a Julio y sus hermanos, entre ellos Miguel Ángel, el mayor, sacerdote también y quien fue párroco de El Valle y Cura de San Sebastián.

Julio cumple hoy, sí hoy, cien años, un siglo de existencia, es el más longevo de los siete hermanos y sólo él está vivo. Cuando joven, Julio se fue a Quito para, siguiendo los pasos de su hermano mayor Miguel, ingresar al seminario y emprender el camino del servicio a Dios.

Su trayectoria

Un folleto de 1997 da cuenta de lo que fue la conmemoración por los 50 años de vida sacerdotal. Es un documento que recoge buena parte de su historia. En esas hojas cuentan que en 1941 se graduó de Bachiller en el Normal Manuel J. Calle, ese mismo año recibió la sotana de manos de Monseñor Daniel Hermida.

Allí se cuenta los seis años de estudios en el Seminario de Quito donde lo formaron en filosofía, teología y latín. A los 29 años, el 29 de junio de 1947 fue ordenado sacerdote, y el cuatro de julio del mismo año celebró en la iglesia del Carmen del Asunción de Cuenca su primera eucaristía.

El Padre Julio, un hombre de baja estatura, es todo un personaje dentro de la acción religiosa y de la iglesia de la ciudad y provincia. En 1957 fue nombrado Cura de Sayausí, Molleturo y Chaucha, donde pasó cuatro años; luego se fue y por unos meses a San Miguel de Porotos. En 1962 se lo nombró Párroco a Checa, donde impulsó la construcción del templo parroquial; también fue párroco de Chiquintad.

“Es un hombre que leyó mucho y mantiene muy cerca sus misales y libros de teología”, dice su ahijado. La última celebración eucarística la hizo hace siete años, con 93 años de edad; desde entonces se retiró para descansar, pero aún conserva el nombramiento que le diera hace más de 30 años Monseñor Luis Alberto Luna Tobar, capellán de las religiosas del Carmen del Asunción.

La celebración

Cómo una forma de realzar y reconocer el aporte del sacerdote cuencano, los familiares y la Curia Arquidiocesana celebrarán mañana, a las 11:00, la misa de acción de gracias y homenaje por los cien años de vida de Julio Coronel, una celebración presidida por Monseñor Marcos Pérez y concelebrada con otros prelados.

El Padre Julio está lúcido. “Algo especial en esta vida sacerdotal es que yo y mi hermano Miguel Ángel Coronel fuimos a Roma”, cuenta, quien -como un tesoro, el mejor tesoro- conserva un frasco con las aguas del río Jordán, de ese río donde Juan El Bautista bautizó a Jesús.

En los tiempos de juventud de Julio, las misas se celebraban en dos idiomas: latín y español. De esas eucaristías solo le queda el recuerdo de cómo poca gente conocía latín, pero los feligreses seguían al celebrante y participaban de las celebraciones.

Son muchas las vivencias de Julio que están ahí archivadas en su memoria, la Fiesta de la Semana Santa, Las fiestas patronales y claro El Pase del Niño, al que bautizaron como Niño Viajero, luego de visitar Belén, haber acostado en el mismo espacio donde se dice que Cristo, nació, y regresar para celebrar este hecho con toda la comunidad cuencana. (BSG)-(I).