Muestra genera reflexión sobre el arte y tecnología

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Pedro Soler, curador de la muestra, explica la exposición que se conforma con obras de artistas de Ecuador, Colombia y Francia. PSR

Cinco artistas de Francia, Ecuador, Colombia expondrán hasta el 25 de marzo, en la Sala Proceso.

Juan Carlos León es el autor de “Pukuy/ Soplo de Curación”, una propuesta que nació en la comunidad Salasaka, en la provincia de Tungurahua. El texto curatorial de este trabajo dice que esta obra, presentada en Ambato y ahora en Cuenca, parte de una investigación alrededor del pingullo, una flauta característica de la cultura andina y sus fiestas.
Pukuy es una de las obras de la exposición “La tecnología somos nosotros” que se la puede ver hasta el 25 de marzo, en la Sala Proceso Arte Contemporáneo y que es organizada por la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, con el auspicio del Ministerio de Cultura y Patrimonio y la Fundación Bienal de Cuenca.
La muestra se conforma de dos segmentos; la exposición que cuenta con la participación de cinco artistas de Francia, Ecuador, Colombia, por una parte; y una serie de talleres que pretenden repensar la relación del Homo faber (Hombre fábrica) con la tecnología, a través de un prisma o punto de vista decolonial que busca un soplo de curación y equilibrio. y convoca a cinco artistas procedentes. Es una exposición.
Hay que ver las obras de: Tabita Rezaire, Daniel Moreno Wray, XMediaLab, Juan Orozco y Juan Carlos León. Reunirlos a todos fue empezar por la historia tan propia que poseen.

Los pingullos de León
La exposición, curada por Pedro Soler, está marcada y en buena medida por la obra de León, quien a través de un sistema que va entre lo tecnológico y lo vernáculo elabora una máquina con varios pingullos, una instalación automática que empieza a funcionar por la activación de un sensor de presencias.
Si alguien está en la sala, el aparato grande se activa solo y empieza a entonar tres melodías o composiciones de varios artistas salasakas, todas programadas en un microcontrolador que reposa dentro de una caja. Desde allí salen algunos cables que se conectan con los pingullos.
La máquina es el resultado de un trabajo conjunto del equipo intercultural de músicos, intelectuales y artistas, es un ser de múltiples pingullos-bocas y un solo tambor. Son 20 flautas que se activan con el aire suministrado por un comprensor silencioso, cada flauta tiene una llave que se abre y se cierra por la acción de un motor.
En base a las melodías, las flautas se abren y se cierran, todo eso desde un proceso automatizado. Las flautas son de bambú, un artista de Salasaka las dio forma y Juan Carlos León las ajustó a su propuesta de arte, señaló Heiner Romero, técnico de este sistema.
Frente a esta obra, Juan Pablo Ordóñez, artista, estima que este tipo de exposiciones son un indicador de como la Sala Proceso retoma el poder que convoca este espacio. “Una muestra de tecnologías en Cuenca era muy necesario, porque es una manera de conocer cómo se abordan las tecnologías que no son necesariamente sobre ellas, sino como las miramos”.

Repensar la relación con la tecnología
Pedro Soler tiene claro la finalidad de esta muestra tecno-artística: “Lo que se intenta es repensar nuestra relación con la tecnología que domina, organiza a mucha de nuestra sociedad y está pensada desde una corriente colonial y de dominación”. Para el curador esas tecnologías vienen de la revolución industrial, del hombre blanco, de su deseo de dominar y controlar el mundo.

Imágenes e Identidades
La exposición es tan diversa que, así como suenan los pingullos activados por un sensor, a lado de esos motores está la tullpa, (fogón de tres piedras) que fueron la base para cocinar los alimentos. En otro espacio está la propuesta de Daniela Moreno, que se mostró en Quito, llega a Cuenca y su eje de creación es: como generar imágenes e identidades decoloniales, pensar la identidad no desde un mestizaje homogéneo.
Pero la muestra no deja de lado el mundo de la naturaleza y cómo esta es la más sacrificada en tiempos de TICs. Soler apunta a la obra “Deep Down Tidal”, de Tabita Zenaire, como la más próxima al tema. Su video instalación observa que cuando el capitalismo llegó a los límites de la explotación colonial terrestre se inventó el ciberespacio como nuevo territorio de dominio y beneficio. Hablar de la muestra es referirse a las obras de todos los participantes y de los talleres también que son parte de la misma. (BSG)-(I).