ONU solicita a Maduro “abrir las puertas de Venezuela”

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Luego de que el alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU), Zeid Ra’ad Al Hussein, diera a conocer este miércoles 7 de marzo del 2018, su informe anual donde expresara su preocupación por el deterioro de los derechos humanos en Venezuela y porque el país no reúne “las mínimas condiciones” para unas elecciones presidenciales “libres y creíbles”; el gobierno de Venezuela expresó su rechazo a través de un comunicado.

“Venezuela rechaza categóricamente que el Alto Comisionado pretenda juzgar los procesos electorales que se desarrollan en el país”, señaló la Cancillería en un comunicado, refiriéndose a los comicios del 20 de mayo, en los que el presidente Nicolás Maduro busca reelegirse hasta 2025.

El documento agrega que Al Hussein no tiene “mandato ni competencia alguna” para evaluar la votación.

Al Hussein denunció además que “el principio de la separación de poderes se ha visto gravemente comprometido, ya que la (oficialista) Asamblea Nacional Constituyente sigue concentrando poderes ilimitados”.

Luego de estas declaraciones pidió al gobierno de Nicolás Maduro que abra las puertas a la ONU para verificar sobre el territorio lo que sucede en el país.

El Alto Comisionado denunció también que ha recibido informes “creíbles” de cientos de asesinatos extrajudiciales en los últimos años.

Precario sistema de salud venezolano

Mientras tanto, el gobierno de Brasil ha demostrado su preocupación por los partos de venezolanas en la red de salud pública de Boa Vista, al norte del país, puesto que se han duplicado en un año, pero más que la cantidad lo que preocupa a las autoridades es “la gravedad” del estado de las pacientes.

“Nunca son pacientes que van a permanecer uno o dos días internadas, normalmente son bebés prematuros, hijos de madres diabéticas, que aumentan nuestro índice de fallecimientos”, explica Luíz Gustavo Araújo, director técnico del Hospital Nossa Senhora de Nazareth, única maternidad pública del fronterizo estado de Roraima.

Muchas mujeres venezolanas acuden a alumbrar a Brasil en condiciones de embarazos prematuros o ineguros. Foto: AFP

Los números parecen definir una nueva generación: los hijos de la crisis económica y social venezolana, que ha generado una ola migratoria. En 2016, 288 venezolanas parieron en la maternidad mientras que en 2017 fueron 572.

Por otra parte, la organización Amnistía Internacional ha señalado en un comunicado que la situación “atroz” en la que vive el país sudamericano “ha convertido problemas de salud tratables en una cuestión de vida o muerte” ya que los servicios de salud están colapsados y conseguir medicamentos es una “lucha constante”.

Fuente: AFP