¡Que susto!

[Juan F. Castanier Muñoz]

La rueda de prensa del Fiscal Baca de hace una semana, en la que se hizo pública una conversación telefónica entre el presidente de la Asamblea Nacional y el ex Contralor Polit, necesariamente ha generado varias reacciones en la opinión pública, e incluso en instituciones tan respetables como la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. En unos casos se habrá reaccionado con estupor, en otras con indignación, en otras con un sentimiento de rechazo, pero no creo que haya habido un solo habitante del país que haya aplaudido los términos y los contenidos de la conversación, o, peor aún, haya calificado como positiva a la misma. Habrá habido, sí, quienes reaccionaron con indiferencia, a quienes el hecho no les causo admiración, como pensando “que más se puede esperar de los políticos, o de quienes dirigen el país”, y esto último es lo realmente preocupante, lo terriblemente preocupante, porque significa que una buena parte de ecuatorianos, frente a las irregularidades, frente a los actos de corrupción, han perdido ya, a lo mejor, la capacidad de admirarse.

Con respecto a la votación de la Asamblea que, por una cabeza, impidió la petición de renuncia al presidente Serrano, se han levantado voces queriendo explicar la rarísima abstención de social cristianos y “sumas” en dicho evento, esgrimiendo argumentos como el de querer evitar el caos institucional o el de querer escuchar primero la defensa del presidente Serrano. ¿ Cómo se puede hablar de desestabilización institucional al pedido de renuncia al presidente de la Asamblea, si es él mismo el que asegura en la conversación telefónica con Polit, “que hay que bajarlo” al Fiscal Baca, es decir, botarlo de la fiscalía?, ¿no es una desestabilización institucional el pensar en descabezar a la Fiscalía General? y, si los términos y los contenidos de la conversación son tan claros como el agua, ¿ qué más va a poder agregar el presidente Serrano en su comparecencia ante el pleno de la Asamblea Nacional, de lo que ya dijo, con no pocas dificultades, en la rueda de prensa del lunes pasado por la tarde?

Las reacciones en las redes sociales y los comentarios de la prensa nacional no tienen adherentes a la actitud asumida por los asambleístas socialcristianos y los de SUMA, y claro, el análisis es elemental: ¿ cómo así estas dos bancadas legislativas, que desde mayo pasado se han pasado perorando contra la corrupción y atacando aquellos actos irregulares en que incurrió el pasado gobierno, cuando se trata de votar, justamente contra esta clase infracciones, se yerguen como defensores de la actuación del presidente Serrano?, ¿o es que los legisladores de la novela están creyendo que los ecuatorianos nos vamos a comer el cuento de que, por haber propugnado la comparecencia del presidente Serrano ante la Asamblea, ya se encuentran libres de pelo y paja, y tranquilos con su conciencia?. El intento de social cristianos y “sumas” de tapiñar su defensa de Serrano no obtendrá buenos resultados, porque los graderíos ya tienen su opinión al respecto. (O)