Así

[Catalina Sojos]

Humillados y ofendidos como en las páginas más negras de la historia. Con la sangre en el ojo, sin atinar a mirar de frente a la luz, habituándonos a la querella, a la desfachatez, al denigrante silencio cómplice. Así, con la mirada aviesa de un perro apaleado, huérfanos de la dignidad que regula el orden institucional; poblados de seres infames que lo único que desean es esconder su sarna y seguir usufructuando de nuestro dinero y existencia. Así, como un torbellino de impotencia ante la ausencia de hombría de aquellos que se dicen los padres de la patria y calcinados por la impudicia y mal olor de ellos y ellas… Así, como esos capítulos que se le “olvidaron” a Venezuela, parafraseando al gran Montalvo, así sin pluma que los mate. Escondidos, huyendo de nuestros miedos, miramos pasar Febrero y su carnaval con la escoria llenando las calles y plazas de nuestro país. Así, con el asco reventando en la garganta, con la risa del bufón al otro lado del océano, con los asaltos y las bombas, los compadrazgos venales, los submarinos y avionetas de la droga, con la herencia nefasta de estos diez últimos años… con nuestros hijos y nietos expectantes ante nuestro ejemplo, con la certeza de nuestra equivocación continua en las urnas y fuera de ellas, así nos miramos la cara, amigo lector, y se nos van las lágrimas. (O)