Seis personas mueren cada día en vías de Ecuador por accidentes; autoridades insisten en capacitación

203

Aunque en 2017 hubo menos cantidad de accidentes de tránsito dejaron más fallecidos que en 2016. El año pasado, según cifras oficiales, fallecieron 2.153 personas en 28.967 accidentes automovilísticos frente a 1.967 víctimas de 2016 de un total de 30.269 incidentes.

El número de lesionados se incrementó, pues pasó de 21.458 personas en 2016 a 22.018 en el siguiente periodo.

Estas frías estadísticas hablan por sí solas de la peligrosidad que revisten las carreteras ecuatorianas, donde pese a estar en buenas condiciones en un gran porcentaje, el factor de la imprudencia hace que estas se tiñan de sangre.

En efecto, en los últimos días se registraron varios accidentes graves. Uno de ellos ocurrió el 25 de febrero pasado, cuando 11 personas murieron cerca de Babahoyo, en la costera provincia de Los Ríos, en circunstancias en que el pequeño camión en el que viajaban colisionó con un tanquero que estaba estacionado a plena luz del día en el otro tramo de la carretera.

Este siniestro se suma a a otros registrados en las provincias de andinas de Cotopaxi, Tungurahua y Bolívar, que dejaron 4 fallecidos más.

“Este es un tema doloroso y lamentable. Desafortunadamente 2017 representó un incremento en las personas fallecidas en las vías de Ecuador, algo que se venía reduciendo, no en la cantidad que aspiraríamos, pero había avances”, sostuvo en días pasados el director de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), Pablo Calle, en su rendición de cuentas.

Indicó que unas 6 personas fallecen en las vías del Ecuador cada día y es la sexta causa de muerte en el país. “Es algo dramático, que tiene que ser afrontado con firmeza desde el gobierno nacional, pero también no se conseguirá nada sin la corresponsabilidad de todos los actores”, añadió.

El funcionario manifestó que agosto de 2017 autoridades gubernamentales firmaron el Pacto por la Seguridad Vial, que además de proveer vías y vehículos seguros, se dará una respuesta oportuna ante siniestros de tránsito.

En esta campaña se busca el compromiso ciudadano como aspecto fundamental, porque el 87% de fallecidos en Ecuador se producen por la irresponsabilidad de conductores particulares y el 13% en transporte público y comercial, por lo tanto deben cambiar las conductas ciudadanas, recomendó Calle.

Las autoridades han identificado varias causas de accidentes de tránsito en el país. Según datos proporcionados por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) a Andes, 5.111 siniestros se produjeron por conducir desatento: uso del celular, pantallas de video, comida, maquillaje, entre otras distracciones.

La fuente también detalló que 4.140 colisiones se produjeron por no respetar los límites de velocidad; 3.961, por no respetar las señales de tránsito, como disco pare, ceda el paso, luz roja del semáforo; 2.570 por no mantener la distancia prudencial con el vehículo que lo antecede; y, 2.013 siniestros por cambio brusco o indebido de carril.

Según estadísticas de la ANT las provincias con mayor índice de siniestralidad son: Pichincha, con 8.504 casos; Guayas con 7.581; Azuay, 1.376; Imbabura, 1.244; y Manabí, 1.168 siniestros.

Calle manifestó que una de las estrategias con las que se espera reducir la siniestralidad es mediante la capacitación de todos los conductores, sean estos profesionales o no. Además considera importante que se introduzcan nuevas reformas a la Ley de Tránsito y al Código Orgánico Integral Penal (COIP) en las que se reconozca al conductor que no tenga multas.

“Vamos a premiar a la buena conducta, quien tenga 30 puntos en su licencia, su renovación le costará 30% menos, al conductor que no haya cometido infracciones pro un año, tienen 2 puntos, vamos a subirlo a 3 o 4, hay que premiar la buena conducta no solamente sancionar” resaltó Calle.

Pero también sugirió reformas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) que apunten a mayor sanciones para los reincidentes. El funcionario citó, por ejemplo, el caso de una persona que conducía con 41 puntos menos en su licencia.

“Actualmente no es delito conducir sin puntos en la licencia, quien conduce sin puntos en la licencia debe irse a la cárcel, porque quiere decir que es un conductor temerario, tiene que ser un delito conducir sin puntos, sino no sirve para absolutamente nada”, remarcó.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), respetar los límites de velocidad puede marcar una diferencia entre la vida y la muerte. Por ejemplo, en un atropellamiento ocasionado por un vehículo que circula a 80 kilómetros por hora, el peatón tiene un riesgo de fallecer tres veces superior a que si el impacto se produce a 50 km/h.

El representante de Justicia Vial, Guillermo Abad, expresó que los siniestros de mediana magnitud sí se han mantenido en Ecuador, y que el país pierde anualmente 1.000 millones de dólares por siniestros de transito cuando son prevenibles y evitables en un 96%.

En cuanto a la existencia de multas y controles en las vías, Abad sostuvo que son insuficientes porque falta conocimiento de la ciudadanía y, por lo tanto, mayor conciencia.

Para corregirlo, agregó, hay que impulsar la educación y capacitación. Por ello insiste en incluir la materia de Educación Vial como asignatura obligatoria, al tiempo que subrayó que Ecuador ha perdido una generación que pudo haberse capacitado en el cumplimiento de las normas de tránsito.

Abad sostuvo que la idea no es solo multar a una persona por ir a 100 km/h, sino que “entienda que si tiene un accidente a 100 km/h tiene el 98% de probabilidades de fallecer. Con eso se genera conciencia individual y la sumatoria de conciencias individuales es la cultura vial de un país”, añadió.

Dijo que una norma justa y las multas si ayudan a forjar la actitud del pasajero, del peatón y del conductor, pues cada uno tiene su función pero no es lo único, lo más importante es la prevención y que la tendencia mundial es sacar a los infractores de las vías.

Abad expresó que en las carreteras interprovinciales es donde se producen la mayoría de muertes en accidentes de tránsito, porque los vehículos van a mayor velocidad. “Lo que le mata a la gente es la velocidad, por eso los controles a la velocidad no deben fallar, debe haber georeferenciación de la siniestralidad vial, saber en dónde la gente es propensa a infringir la ley con mayor frecuencia y ahí es donde se deben emprender acciones”, remarca.

Antonio Pérez, del Sindicato de Choferes de Chimborazo, manifestó que el problema por el cual existe alto índice de accidentes es la falta de controles en las carreteras, a lo que se suma la inobservancia de la ley.

“Consideramos que 6 meses para una licencia profesional es poco, debería ser ese otorgado en un año, donde se pueda cumplir con la malla curricular de las escuelas de conducción y saldrían más capacitados los choferes, pero sobre todo cambio de actitud, no manejar a alta velocidad”, destacó.

El ministro de Transporte y Obras Públicas, Paúl Granda, manifestó que la seguridad vial es una de las principales preocupaciones de esa cartera de Estado y que por eso se firmó el Pacto por la Seguridad Vial, lo que incluye no solo mejoramiento de la vialidad sino del cambio de hábitos y de cultura ciudadana de cómo transportarse.

Granda señaló que es una política de Estado que se mantendrá en este periodo gubernamental para que se pueda generar una transformación.

“En ese marco vamos a lanzar en los próximos días una campaña muy fuerte y sostenida de concienciación ciudadana, que nos ayude cambiar el patrón cultural de los ecuatorianos a la hora de transportarnos, sensibilizarnos en las medidas básicas de seguridad que debemos tener, en el respeto y la corresponsabilidad”, enfatizó.

Se ha establecido una meta ambiciosa, para el 2021, y aspiran que en 2021 exista una reducción en el número de fallecidos por accidentes en el orden del 50%.

“Nos hemos puesto un listón muy alto, pero creo que es una obligación ponernos listones altos, cuando se trata de la vida y de la integridad de las personas”, concluyó.

Fuente: Andes