Nicolás Guillén Batista

211

[Josefina Cordero Espinosa]

“¡Me río de tí negro imita micos,
Que abres los ojos ante el llanto de los ricos
Y te avergüenzas de mirarte el pellejo oscuro
Cuando tienes el puño tan duro..!” (Nicolás Guillén).

Quiero hablar de un gran poeta de Cuba y hombre maravilloso de America que puso a su raza negra muy en alto, que amó la poesía y la música afroantillana con pasión y fue un intelectual comprometido con la reivindicación del mestizaje racial profundo en su patria con la mezcla de la sangre latina, aborigen y africana, que forma el “color cubano”.

Su padre, periodista de denuncia social, fue asesinado en una revuelta política cuando cursaba el bachillerato, pero su recuerdo y valentía marcaron la vida del hijo. En la Habana asistió a una conferencia de Federico García Lorca, desde ahí, su interés intelectual por la cultura popular cubana, por la literatura y los temas mulatos se profundizaron.

Desde que publicó “Motivos del Son” en 1930, muchos de éllos fueron musicalizados, su fama y prestigio crecían y ya en 1937 era una figura cultural y política de fama internacional. Representó en México a los escritores y artistas cubanos; viajó a España y trató con los mejores poetas de la época: Manuel Machado, Miguel Hernández, Octavio Paz, César Vallejo y Ernest Hemingway que allí vivía.

Se afilió al Partido Comunista en el que militó el resto de su vida haciendo una labor política y cultural intensa.

En la música, el son cubano tomó muchas de sus poesías para cantarlas o para el diálogo con el público; igual ocurrió con el mambo y la salsa. Pablo Milanés le rinde homenaje en un álbum; el español Víctor Manuel y el grupo chileno Quilapayún, han grabado con versos de este extraordinario poeta. (O)