Las temporadas de la mafia

[Gerardo Maldonado Zeas]

Otro destape más a los que nos hemos acostumbrado desde cuando la hebra del ovillo se descubrió. Una trama de traiciones, entredichos, ofrecimientos, peticiones de dudosa reputación. Un país con una clase política dominante podrida y una casta de actores y funcionarios públicos que han enfurecido el alma de la sociedad. Ahora ya no sabemos quién es quién. Cuando se dice que se vayan todos, encontrar la lista es el misterio del siglo. El banal pretexto de acusar a la partidocracia de todos los males anteriores al 2007 se ha despedazado; antes los actos de corrupción eran puntuales, se sabía quién era el culpable desde el principio. En esta época es a todo nivel en el ejecutivo, en sus estamentos, ministerios, en los otros poderes del Estado, superintendencias y entidades adscritas, con cientos de personajes en la lista de sospechosos a la espera de ser descubiertos.

Como en las grandes series de mafiosos, esto será por temporadas, todas encadenadas y misteriosas. La primera parecía haber terminado con el juicio a Glas, a pesar de haber aspirado que la justicia le ajuste las cuentas por cohecho, concusión y peculado. La temporada dos se inició con la entrevista al “compadrito lindo” Pólit cuando desencajó toda lo que sabía, documentos guardados, pruebas irrefutables de la porquería brotada por las acciones de estos sinvergüenzas con caritas de honrados. Luego el fuego cruzado fue como entrar a disparar a mansalva en un cuarto oscuro, caiga a quien le toque…al fin son parte del operativo en el cual con pactos por debajo deben salvarse como sea.

Algunos de los camaleones que ahora se rasgan las vestiduras, haciéndose los “morenistas”, dicen no haber conocido nada. El súper Pólit guardándose los informes para cuando “convenga” sacar como un as bajo la manga. Como el que se hizo notar a través de la grabación del año, al ofrecerse a mandar a través de “Chiquito” al chiquito Serrano para engatillar a Baca Mancheno, entendemos, con acusaciones por su pobre actuación en la comisión de amigos que Correa integró para que tapen la farsa del 30S. En el mundo de las familias de la mafia, al inicio todos se abrazan y besan, luego apenas se dan la mano, para terminar odiándose y matándose entre ellos.

Estos bochornosos episodios vividos por el Ecuador son incomparables en el tiempo y espacio. A pocas horas de haberse integrado en CPCCS Transitorio que deberá evaluar a los “elegidos” de la década perdida, la sociedad se encuentra enmudecida y adormitada. Mientras Lenín habla sobre el plan Ternura, su gabinete, sus asambleístas, los amigos del PSC y SUMA que siempre aparecen para dar lecciones de táctica y estrategia con un cálculo político innombrable, permiten al “santito” de José Serrano salvarse de al menos el castigo moral para dejar la presidencia de la Asamblea Nacional por su cuenta, y horondo y cantinflesco se permita hacer bromas en los programas “rosa” de la televisión ecuatoriana, burlándose de la paciencia de un pueblo noble pero ingenuo como el nuestro. A propósito de la apología del descaro, Serrano debería decir porqué Baca Mancheno, su antiguo amigo y camarada es un “miserable” que no cumple los “acuerdos”. Y no venga con el cuento que él debe hablar con todos para obtener información. Debe dejar de pensar que los ecuatorianos somos tontos. Ya aparecerá la temporada tres!!. (O)