“Producción nacional es cara por toda la carga tributaria”

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El empresario Roberto Maldonado fue posesionado como nuevo presidente de la CIPEM; es felicitado por el director del gremio, Andrés Robalino, funcionario. ACR

Empresario gestionará el suelo industrial que requiere Cuenca.

“Soy hijo de un carpintero” expresó el empresario cuencano Roberto Maldonado Álvarez, de 67 años de edad, dueño de la industria de muebles Colineal, una vez posesionado como nuevo presidente de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca (CIPEM) para dos años.

De profesión es Contador-Auditor graduado en la sección nocturna del plantel fiscal Antonio Ávila; Ingeniero Comercial por la Universidad de Cuenca, tiene cursos de Administración de Empresas, Marketing y afines dentro y fuera del país.

Afirma que “gracias a Dios” no pertenece a un partido político, ni ha desempeñado cargos públicos. Desde sus 25 años trabaja en la empresa forjada por su progenitor.
Lo que sí cuenta con orgullo es que 20 años fue presidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Azuay (CAPIA); ocho años, director del Deportivo Cuenca; y, por dos décadas fue uno de los directores de la CIPEM.

Ha sido reconocido con preseas y distinciones por casi todos los gremios y entidades seccionales, incluso algún Gobierno.

¿Cuál será su política frente a los medios de comunicación?

Vamos a ser abiertos, usted pregunta nosotros contestamos, no hay ninguna restricción absolutamente de nada; no tengo ninguna restricción, no debemos tenerla para poder hablar de los temas que sean necesarios.

¿Su eje principal durante estos dos años?

En el austro somos productores de artículos muy importantes, me centraré en que logremos que se den las facilidades en Cuenca para que los industriales puedan crecer, que surjan nuevos emprendimientos.
Ese es mi afán, que otras personas que quieran incursionar en la parte empresarial lo hagan, porque creemos que solo creando nuevas empresas podemos generar muchos empleos más, para eso necesitamos espacio.

¿Cuando su fábrica surgió hace 42 años, usted contó que tuvo facilidades de suelo industrial, hoy no?

Este rato tenemos un problema, no existen las comodidades para eso, entonces queremos insistir, ser un puente con las autoridades locales y nacionales para que señalen en donde podemos ubicarles a los nuevos emprendedores.
Pero ¿cómo queremos desarrollar empresas si no tenemos espacios, si no tenemos una conectividad eficiente? no puede ser que no podamos conseguir para el día de mañana un tikete de avión para ir a Quito, es imposible, y si conseguimos resulta demasiado costoso.

Entonces eso debemos buscar aquí, para que Cuenca sea un polo de desarrollo mundial, que se le vea como una ciudad que tiene una industria eficiente, pero no se podrá lograr si no se tienen los medios.

¿Entonces para dar este impulso qué debería exponer el Gobierno en su Programa Económico que presentará este mes?

Lo que nosotros queremos es trabajar y para ello requerimos una seguridad jurídica para saber a qué atenernos porque toda la gente que tiene su dinero busca tener seguridad en la inversión y en la parte impositiva, no podemos llenar de tantos impuestos al empresario porque desincentiva la creación de nuevas empresas.
Si no logramos una industria que genere bienes y servicios vamos a vivir como en Venezuela, en ese país hay escasez porque no hay industria nacional; entonces creo que este rato que tenemos una cierta libertad, y que las autoridades han prometido abrirse y escuchar, creo que es importante que les digamos la verdad: la empresa necesita seguridades para invertir.
Les doy un mensaje a los jóvenes: hagan empresa, sí es posible.

¿Cómo hacer empresa si en el Ecuador hay una serie de pasos a seguir para constituir una industria; pedirle al Gobierno menos tramitología?

Debemos tender puentes para que la tramitología se elimine. Todos quienes manejamos la administración de empresas queremos una administración “sencilla” que los trámites no sean burocráticos y se simplifiquen porque aquello implica demora. Los industriales exigimos “simpleza” en trámites.
Somos el motor de la economía, no puede haber bienestar en un país si no existe la empresa privada también, en vez de que la plata esté guardada en el banco o en el colchón la gente diga voy a crear una pequeña empresa, y así se beneficia él y, además, de empleo a la gente y se pagan impuestos.

¿Aunque el pago de impuestos es una preocupación de los industriales, hay tributos que esperan que elimine el Gobierno?

Bueno, hay algunos impuestos. Es un dolor de cabeza por ejemplo el anticipo del Impuesto a la Renta, ese es un capital de operación que podría servir para impulsar nuevas empresas, pero eso es un pago anticipado, que no sabe si la empresa va o no a ganar.
Pero, eso me parece que debería eliminarse; así como el Impuesto a la Salida de Divisas.
Deberíamos, con el Gobierno, ir analizando cada impuesto, y cualquier cosa que se elimine, ese dinero va en beneficio de generar nuevas empresas y unidades de trabajo.

¿La exportación es el camino para las empresas pequeñas, cómo lograrlo?

El problema en Ecuador es que la producción nacional resulta cara por toda esta carga impositiva tanto laboral, tributaria, que no podemos nosotros salirnos de ahí; entonces si queremos exportar, debería bajarse la carga impositiva o buscarse algún tipo de incentivo.

¿Sin embargo, es cierto que en Cuenca no se produce mucho, no hay la gran industria, a tal punto que varios fabricantes locales aún se ven obligados a importar materia prima?

Importamos porque no hay una producción nacional. Sí se puede hacer empresa para sustituir a las importaciones, en el caso particular de Cuenca no hay las condiciones físicas para poder seguir creando las empresas.
La balanza de pagos del Ecuador puede mejorarse si es que usted sustituye muchas importaciones , para sustituirlas deben crearse empresas, aquí hay muchas que han logrado hacer eso. Sí podemos hacer cosas en Cuenca. (ACR)-(I)

DATOS

Hoy son 114 empresas afiliadas a la CIPEM que dan trabajo a 50 mil familias: 20 mil empleos directos y 30 mil indirectos. El total de empresas facturan 1.500 millones de dólares al año