Zamora la tierra de las cinco reinas

1750

Mujeres de las cinco nacionalidades que marcan su presencia cultural en la provincia de Zamora Chinchipe, son electas como reinas, cada una desde su nacionalidad y su identidad cultural.

Zamora tiene cinco reinas de belleza. Cada año, las autoridades de la provincia eligen a cinco jovencitas, de las cinco nacionalidades que más representación tienen en el territorio, para así mostrar y fortalecer la identidad y la diversidad cultural que allí se da, se vive.

Las reinas son jóvenes representantes de la comunidad mestiza y las nacionalidades shuar, saraguros, puruháes y afros. La decisión de tener cinco beldades no es histórica, es reciente, desde el 2010, año en el cual, el actual prefecto Salvador Quishpe impulsó reconocer el aporte de las mujeres de las diversas comunidades en el desarrollo de la provincia.

Zamora Chinchipe es la tierra de las cinco reinas. Tres que se eligen en noviembre, durante las fiestas cívicas de la provincia; y dos que se nominan en abril, durante la Pachamama Raymi o Fiesta de la Madre Tierra.

En noviembre se coronan a la Reina Hispana, la Inti Ñusta del pueblo Saraguro, y la Nunku Nua, que es la reina del pueblo Shuar. La belleza de la mujer Afro y de la nacionalidad Puruhá, se las elige en abril en el homenaje a la Madre Naturaleza.

El censo de población del 2010 realizado por el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos, INEC, da cuenta que el 80,3% de la población de la provincia de Zamora se considera mestiza; mientras el 15,6% se identifica como indígena; el 2,1 como blanco; el 1,4 como afro.

Las nacionalidades allí presentes

La historia dice que las nacionalidades que habitaron antes de la colonización eran los Shuar y Saraguro. Del 15,6 % de población indígena se dice que, la mayoría de los pobladores se identifican con la nacionalidad Shuar con 38.5% de habitantes. La nacionalidad Saraguro representa el 34.8%, los Kichwa representan el 14.5% de la población y otras nacionalidades representan el 12.2% de población total en la provincia.

Siete cantones de esta provincia: El Pangui, Yanzatza, Centinela del Cóndor, Nangaritza, Yacuambi, Paquisha, Zamora cuentan con mayor diversidad de población. Los dos cantones donde no se registran población Saraguro y Shuar son Palanda y en el cantón Chinchipe; cuya población es predominantemente mestiza.

La historia sobre la llegada de los saraguros y otras nacionalidades a Zamora es extensa. Unos dicen que la gente de Saraguro llegó hace más de 50 años, cuando el verano azotó esa parte de la serranía y su gente decidió buscar futuro en el cálido Oriente. Los Shuar son originarios de esas tierras, por lo tanto se consideran como los nativos del espacio, Yacuambi es el cantón con más presencia de esa nacionalidad.

La presencia de los afrodescendientes, los zamoranos lo relacionan con dos fenómenos: la minería y el comercio. Los puruháes, nacionalidad propia de la provincia del Chimborazo, se dice que llegaron por comercio, de ropa especialmente, muchos de ellos no regresaron se afincaron en el sur oriente pero mantienen su cultura.

Tener a cinco representantes de la belleza ha incentivado en la provincia y sus cantones a incluir a las féminas en actividades que tienen como punto central la labor social, ya sea con actividades que dentro de la Unidad de Gestión Social. Las reinas tanto de la provincia como de los diferentes cantones se inmiscuyen en obras de atención a los sectores necesitados, participan proyectos de motivación a la sociedad.

Para cumplir con su trabajo durante el año de reinado, cada una de ellas recibe un incentivo de 15.000 dólares para que lo invierta en acciones relacionadas con lo social, turístico, u otra acción.

Las reinas tienen un ámbito de acción en general. La reina shuar pondrá atención y de hecho en problemas de su nacionalidad, igual que la Inti Ñusta. Pero al final, todas trabajan en temas de inclusión social, discapacidad. Como representantes de una comunidad en especial, es de suponerse que pondrán mayor interés en su gente; por eso, ellas realizan talleres para mantener su lengua, talleres de mullos para las artesanías de las saraguras; fortalecimiento de sus fiestas y gastronomía en el caso de los shuar, ellas son un canal de intermediación entre la comunidad y las instituciones públicas.

“La Inti Ñusta, o Princesa del Sol, reina del pueblo Saraguro, ha pedido que se le ayuden con capacitación para trabajar con las mujeres de su nacionalidad en lo relacionado a conocer los derechos de ellas e incluir a las mujeres en proyectos donde se apliquen los saberes andinos que ellas mantienen y así aportar en beneficio de la provincia.

Así mismo, ha planteado la realización de talleres que les posibilite mostrar su cultura, y así encuentren fórmulas para meterse en la vida social y política”, dice Diego Olmedo de la Dirección de Turismo del GAD Provincial de Zamora.

La elección de las reinas

La elección de las tres reinas en noviembre es un proceso que implica la participación de las nueve candidatas para Reina Hispana, cada una de representante de un cantón; y siete candidatas de cada uno de los siete espacios donde predominan la multidiversidad por la presencia de las nacionalidades.

Siete candidatas persiguen cada año la corona de la Inti Ñusta. Ellas llegan de El Pangui, Yanzatza, Centinela del Cóndor, Zamora, Nangaritza, Yacuambi, Paquisha. De esos mismos espacios llegan las siete aspirantes Nunku Nua, que es la reina de la comunidad Shuar. Cada uno de los cantones en sus fiestas de cantonización designan a sus reinas, chiquillas que luego representan a su tierra en las fiestas de la provincia.

Una cualidad de las reinas de las nacionalidades es que hablen la lengua originaria y el español. “Las candidatas shuar hablan en su idioma, la pregunta de rigor se hace en español, y ellas responden en su lengua; de igual forma con las candidatas de la nacionalidad Saraguro, quienes responderán en kichwa. Ellas son bilingues, hay chicas de 15 a 16 años que manejan el idioma nativo y el español”, dice Olmedo.

Las reinas Afros y Puruhá son designadas por la colonia de estas nacionalidades residentes en Zamora Chinchipe. Para el efecto el GAD Provincial envía las invitaciones y una vez que tienen a su soberana la presentan durante la Pachamama Raymi. De esa manera Zamora presenta en su desfile de abril, las cinco soberanas como una forma de entregar la misma importancia a cada uno de los grupos humanos que viven en ese territorio.

Las reinas llevan una corona brillante. Cada una conservan su atuendo. Durante la elección, ellas presentan una coreografía y lucen tres trajes. El primero es el traje representativo; el segundo es un traje fantasía, que en el caso de la candidata hispana es el traje de baño; el tercero es el traje de gala y que en el caso de las candidatas saraguro y shuar es su vestimenta ancestral.

E traje de fantasía es una vestimenta que generalmente la gente de cada nacionalidad lo diseña desde su convicción. Es de ver a las candidatas de Saraguro luciendo su pollera negra, blusa, reboso, sombrero, collares; y a la candidata Shuar con su atuendo elegante marcado por un vestido azul, las plumas de colores y otros complementos que representan las cosmovisión de su gente.

“Lo que se quiere es fomentar la participación de las señoritas. Algunas participan en reinado, otras no, orientamos a sentirse orgullosas de sus raíces, y enseñen al mundo la belleza de la mujer de Saraguro, Shuar y las otras nacionalidades”, dice uno de los activistas culturales.

Dos testimonios

Mercedes Obando llegó hace dos años desde su natal Esmeraldas hasta el extremo oriente sur, que es donde se ubica el cantón Zamora. Mercedes es una joven mujer que llegó a esa tierra siguiendo los pasos de su madre, y consigo trajo a sus hijos, esmeraldeños de nacimiento, pero zamoranos de corazón.

Se podrá abandonar la tierra, pero el amor al suelo natal nunca, esa es la sentencia de Mercedes, para quien mantener la historia de su pueblo y no olvidar nunca a sus ancestros, como sus rasgos culturales, son fórmulas de no desarraigarse del todo de su grupo natural.

“Llevamos siempre la música, nuestra marimba suena, retumba, y por más que la queremos olvidar es una gran señora arraigada en nuestra sangre y pensamiento, es como un gen más que está en nosotros lo afrodescendientes. Tenemos nuestra comida y la tenemos presente, viva, las mujeres y hombres que hemos tenido la suerte de vivir la niñez y adolescencia en la costa norte como es Esmeraldas sabemos como se preparan los mariscos que son fuentes propia de nuestra geografía”, finaliza mercedes.

Nancy Chimuñi Caña es shuar. En la jornada cotidiana viste como cualquier mestiza. Su vestimenta tradicional no es de uso común, es un traje especial para lucirlo en las fiestas tradicionales, en las asambleas y reuniones que se mantienen. “Hay que recalcar que nuestra vestimenta es algo así como el traje de gala que un mestizo usa para un evento formal, no es un vestido de todos los días”, dice.

Vivir cobijados bajo el mismo cielo, en un ambiente intercultural por la presencia plurinacional ecuatoriana, es lo mejor para mantener estrechos los lazos de cooperación. La presencia de grupos humanos diversos permite a Zamora Chinchipe, como provincia, trabajar en varios temas que ayudan a preservar las diferentes costumbres y eliminar cualquier sentimiento de egoísmo. “Somos de diferentes pueblos y nacionalidades pero con un mismo objetivo que es vivir y convivir”, finaliza Nancy Chimuñi. (BSG)-(Intercultural).