Toponimias con referencia a las constelaciones

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Hay toponimias que presentan una correspondencia con las principales constelaciones del hemisferio sur. Esa es la frase que adentra en el siguiente texto de Hernán Loyola.

Cuando el investigador Loyola se refiere a los topónimos, se adentra en los nombres de espacios que son conocidos dentro de la sociedad cuencana. Así, es como ha mencionado a Paccha, a Rayoloma, a Huataná, a El Cajas, entre otros; y ahora hace referencia a lugares como Ictiocruz, que es Loma de la Cruz, o también conocido como Wakanquilla.

La loma de Ictiocruz se ubica al sur de Pumapungo, se dice que posiblemente su nombre obedezca a la acción evangelizadora que se desarrolló en esa zona. Ictiocruz es una modificación del término hito, por el “ictio”; sin embargo, cuando se habla con ancianos de las zonas aledañas, dan testimonio que el verdadero nombre del sitio es “Cruzurku” o “Loma de la Cruz”, que tiene igual significado.

Fernando Landívar y Diego Arteaga explican que los moradores del lugar la conocen como “wakankilla”, sin embargo, investigaciones arqueológicas recientes dan cuenta que ese nombre corresponde a un montículo bajo, que se encuentra al occidente del cerro señalado, en el que se observa cimientos pre-coloniales.

El investigador Loyola, autor del libro Arqueoastronomía de Pumapungo – Guapondelig, considera que si se analiza desde Pumapungo el movimiento de la constelación de la Cruz del Sur, durante los meses de mayo y junio, se puede observar como si estuviera recostada al sureste y poco a poco se levanta hasta ponerse vertical justo al sur, sobre el cerro de Ictiocruz; finalmente, a su salida, se recuesta hacia el suroeste.

El 21 de junio durante las primeras horas de la noche se ve vertical y sobre Ictiocruz, luego se recuesta y desaparece; por lo tanto, sus nombres tienen una interpretación astral.

Wakankilla, su significado.

El término españolizado Loma de la Cruz no tiene necesidad de ser desarrollado, al igual que el de Ictiocruz, pero el nombre de “wakankilla” puede tener varios conceptos: “Killa, que es igual a luna o mes; y “waka”, que significa el lugar sagrado. Uniendo los dos, entonces, puede relacionarse a la luna o mes de la Cruz; a la chakana andina o al mes del solsticio de junio, es decir al Intiraymi.

Así como el investigador se plantea esto, de la misma forma hace otra reflexión y señala que: “Wakankilla” puede ser una deformación de “wakilla”. En este punto, Loyola toma la referencia de Cecilia Sanhueza, que cuando anota a “Huaquilla” dice:

“El segundo componente del nombre “huaquilla” (huaqui), comparte los atributos o cualidades asociadas al concepto andino de yanatin, como la idea del par, de unión, de igualación, de armonía, y de “conjunción”. Por eso Cecilia aclara:

– “Huaqui o huaquilla”, que alude a dos juntos o yanatin, que es dos conjuntamente.
– “Huaquillan huañinacuni, para referirse a conectarse dos para hacer algo en conformidad y unión.
– “Huaquillanmanta puruni”, que no es otra cosa que ir dos juntos a una.
– “Huaquillapuralla”, que es a una dos, uno con otro.
– “Huaquipuralla”, que significa a una dos, uno por otra partámoslo por igual.

Si se observa a la Cruz del Sur con relación a la Loma de la Cruz, se ve que wankakilla coincide con la definición de “huanquilla”, que es esa relación de dos juntos o yanatin, dos conjuntamente. Esto es, los dos se hace uno, la cruz nace en mayo y se levanta en el oriente, se pone vertical en el sur, en wakankalla, Ictiocruz, y a partir de esta posición, se inclina, cuelga, muere y desaparece.

Esto también hace relación al hecho de conectarse dos en conformidad y unión. Es así como se presenta la idea de par, de unión de igualación, de armonía y de conjunción, que no es sino la unión de dos cosas, o dos elementos.

En lo referente a este tema, Loyola argumenta que llama la atención lo que señala el “Jorunal de la Société des Americanistes”, en relación a la extirpación de idolatrías: “Tiene otra guaca de muy grande superstición que llaman guacanqui, que se ha extendido, a que creen muchos de nuestra nación en ella con superstición, pensando que todo lo que desea les viene por virtud de dicho guacanqui”.

La observación a la Cruz del Sur

Al observar en el espacio celeste la posición centras de la cruz, los científicos determinan que ésta señala el punto de transición relacionado al movimiento anual del sol; en mayo, como si la Cruz se levantara, se mueve del naciente al cenit y avanzada la noche se observa vertical, señalando el sur. Luego se inclina y cuelga o desaparece.

Así mismo si se la observa únicamente en la primera hora de la noche durante el solsticio de invierno, el primero de junio, fecha en la que se festeja el Intiraymi, la cruz se presenta vertical, luego se inclina hacia el sur-occidente para finalmente desaparecer en la bóveda celeste, ya que muere o descansa.

Cuando en el proceso de investigación, el estudio analiza el término “caminar” cíclico y diario de la Cruz del Sur, se cumple con lo señalado anteriormente; es el sitio donde la cruz se levanta, permanece vertical y luego se cae hasta que finalmente desaparece. En wakankilla los dos movimientos se hacen uno, aquí es el centro, el punto de encuentro de la constelación.

Francisco Lojano, un investigador local del tema, citado por Loyola, señala que al rededor de la Cruz y sobre todo cuando esta se encuentra vertical, se observa un arco que forma el conjunto de estrellas que la rodean; tiene como representación terrestre, los arcos que se colocan a las entradas de los pueblos, el Altar.

Lojano señala también que los habitantes de Zapata, al final del valle de santa Isabel pueden observar una colina conocida como Ayaloma, que es Loma de muerte, ya que por ahí la Cruz se oculta o se muere, hunde o cuelga; es decir, descansa en el ukupacha o espacio de adentro.

De ser así, como lo asevera el investigador local, Ayamachay, que es la Cueva de la muerte o del espíritu, un sector cercano a Shucay, situado en el suroeste de Pumapungo, sería el sitio donde la Cruz desaparece.

Cullka o Kullca

Para aludir y adentrarse al significado de este topónimo “Cullca o Kullka”, Hernán Loyola toma como primer referente a Diego Arteaga, que en sus investigaciones señala a Kullca y Cullca podría ser visto como huacas, ya que incluye un conjunto arquitectónico como son corrales, paredones, acequias, entre otras construcciones; pero sobre todo refiere a un enterramiento.

Si bien el collca es denominado indistintamente como “Cullca o Depósito del Ynga”, nada indica su función como género o almacén, ni antes ni después de la presencia española por éstas tierras; así pues al parecer de los investigadores, la gente cuencana más bien asoció estas construcciones con aquellos sitios de acopio extendidos a lo largo del Tawantinsuyu, antes que con la huaca homónima del Cusco…

Es posible que el sitio de Cullca continuara siendo de importancia religiosa, aunque oculta, para los indios… Así mismo, los estudiosos expresan que resulta muy sugestiva la relación que hiciera el Padre Cobo, de los indios denominados collca con la adoración de estrellas, de tal manera que Cullca pudo haber sido además, un observatorio astronómico prehispánico.

La colina de Cullca es el referente terrestre de la “kullka” astral, las pléyades (estrellas jóvenes, se calcula que aparecieron en la Vía Láctea hace unos cien millones de años). Para entender la posición astronómica de “kullka es necesario analizarla conjuntamente con el Cinturón de Orión, (la alineación de las tres brillantes estrellas) cuyo aparente movimiento astronómico es ecuatorial; por lo tanto, cuando ocupa el espacio cenital o central está justo sobre Pumapungo.

En ese proceso, los autores observaron que las Pléyades se ubican al nor-occidente, precisamente sobre el sector de Cullca, éste es el lugar geográfico que corresponde a la posición de las Pléyades o Kullca andina.

Pero, volviendo al espacio como se denomina un sector de la ciudad, corresponde al de la colina, de ello se desprende que es el espacio o camino astral de la Kullca. Cuando, en el equinoccio de marzo se observó este fenómeno, los encargados de ello vieron que en las primeras horas de la noche se ven a las Pléyades ubicadas sobre el sector de Cullca.

Conforme avanza la noche se nota que recorren la colina Finalmente en junio se ve que desaparece el domo celeste.

Esta fecha coincide con el período de producción de la chacra desde marzo que es cuando produce los primeros granos tiernos hasta junio o julio cuando maduran y comienzan la cosecha para luego guardarse en los graneros de las casas y abastecerse durante el año.

Bajo estos conceptos, Loyola termina señalando que, Tumipamba – Pachamama se convierte literalmente en el granero o “kullka”, cuyo referente astral son las Pléyades que a la vez se as denomina o se conocen como “kullca”. (BSG)-(Intercultural) (Tomado del libro “Geografía Sagrada: Arqueoastronomía de Pumapungo – Guapondelig, del autor Hernán Loyola Vintimilla)