La interculturalidad no es un asunto que se da de la noche a la mañana.

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Zamora Chinchipe es una provincia donde convergen una gran cantidad de grupos humanos: shuar, saraguros, afros, puruháes y mestizos. En ese espacio se trabaja desde el respeto y la relación cultural.

Zamora Chinchipe, la provincia sur oriental del Ecuador, conocida también como el Pulmón de la Madre Tierra, Fuente de Agua Viva”, es una geografía donde se asientan varias nacionalidades, poniendo así ante el mundo un escenario de compartimiento intercultural

Para el Gobierno Provincial, la interculturalidad no es asunto de una cuña radial, la interculturalidad tampoco se centra en en un programa o proyecto, es algo que va más allá de lo político; es la forma de entender la convivencia del día a día y la voluntad y decisión.

Para la gente de Zamora, todo el ámbito de la interculturalidad tiene que ver con la fuerza de carácter de las partes, es decir de todos los integrantes de la comunidad, para entre lo habitantes empezar por algo elemental que es, un mínimo de respeto, pero al mismo tiempo llevar un ambiente de amistad, porque sino hay eso, no hay interculturalidad.

“A veces oigo a la gente que dice; Yo respeto a los shuar pero dime ¿dónde viven, y qué hacen? ¿qué piensan? y la respuesta es “no se como viven pero yo no les hago nada mal a ellos y los respeto, pues ese respeto también podría ser indiferencia”, dice Salvador Quishpe, Prefecto, hombre de nacionalidad saraguro, quien en una entrevista revela el trabajo con la interculturalidad y la diversidad.

¿Cuál ha sido esa relación entre los shuar, mestizos, saraguros, que están en los territorios de la provincia de Zamora?
Habido Muchos problemas, no ha sido tan sencillo, no es que de repente estamos juntos y ya. Habido muchos problemas, por las tierras, los shuar, y con mucha razón quizá, han defendido su tierra, porque ha venido un Saraguro y consiguió un pedazo de tierra de un shuar.

¿Ellos, los shuar, consideraban este territorio como soberanía de ellos?
Claro, esto fue territorio shuar, nos han visto como invasores, y a partir de eso han habido muchos problemas y siguen habiendo, no es que todo se ha superado, pero creo que la interculturalidad siempre tiene que irse forjando con una dosis de comprensión y de humildad; porque los shuar tenían razón este era su territorio y quien quiera que llegue a mi territorio, no voy a estar bien, me resisto; pero por otro lado había una necesidad.

¿Cómo entraron los Saraguro a esta zona de la provincia de Zamora?
Los Saraguros no hemos entrado por querer hacer un daño a alguien, también había una necesidad y la necesidad nos obligó a buscar donde poder tener un mejor ambiente de vida; entonces siempre me parece que los mayores entraron con una dosis de humildad, no habido mayores conflictos, pero tampoco todo ha sido bienvenidos, habido cosas que se han dado y hasta hace poco, pero siempre trabajando. Como prefecto esa es la tarea que tengo, el de reencontrase, de reflexionar de hacer asambleas conjuntos fortalecer sus organizaciones, hay cosas muy propias de ellos, pero hay momentos que les convoco y estamos juntos. La interculturalidad no es un asunto que se da de la noche a la mañana.

¿Cuáles son estos espacios donde confluyen las dos culturas, shuar, mestiza y saraguro?
No han habido eventos especiales, pero creo que se ha dado mucha reunión, que son como un encuentro muy general para conversar, de darnos la mano y romper ese hielo de la revancha; y así mas bien lograr la predisposición para conversar, eso ha estado ahí todo el tiempo y ayuda, por lo tanto hay que seguir haciendo.

¿Han respetado cultura, idioma, formas de vida shuar que son diferentes a los Saraguro?
Claro, un montón de cosas distintas. Los shuar tienen una forma de ver el territorio. A veces hay la mala concepción que el shuar es vago y no trabaja teniendo tantas tierras. Los Saraguros en cambio tienen una concepción distinta y dicen: tengo un pedazo de tierras, hay que tener ganado y cuanto más ganado mejor. Entonces con ese criterio, el shuar dice; no es que soy vago, a mí no me interesa sembrar la tierra, yo aprovecho ese bosque de otra forma; entonces ahí vienen las incomprensiones, porque son dos formas de vida diversas a comprender.

¿Cómo se hace para que confluyan estos dos puntos de vista en un mismo espacio?
Yo he vivido con los shuar desde niño. En un lado mi comunidad y al otro la comunidad shuar, entonces pateábamos la pelota juntos, desde la misma cancha, eso me ha dado familiaridad, cercanía, para entender su forma de ser e idiosincrasia; porque hay que tener en cuenta esos detalles para tener una comprensión real; sino -como digo- terminamos diciendo si le respeto; pero sino les conozco, seguro que no hay un respeto real, más bien una indiferencia que se debe superar para respetar.

¿Este es un espacio de muchas lenguas: Shuar, Achuar, Español, Kichwa, desde la administración política se trabaja desde la conservación de las lenguas originarias?
Claro, trabajamos en eso. El problema es que, más que para inter-comunicarnos es por una cuestión de sobrevivencia, porque se está perdiendo. El kichwa se pierde, el shuar se pierde, entonces yo siempre me pregunto, el Estado qué hace más allá de haber puesto la palabra plurinacionalidad, interculturalidad, Ley de Educación Intercultural Bilingue, todo eso suena bonito, pero en la práctica es muy poco lo que se hace.

¿La Educación desde la visión occidental acaba con estos y otros rasgos de identidad?
Sigue acabando, en estos mismos momentos no hay esa comprensión del Estado. Incluso para mí, si bien soy un Saraguro, al mismo tiempo represento al Estado y como tal quiero hacer cosas para fortalecer el kichwa, la gastronomía, la música, tantas cosas que son cultura nuestra, pero me doy cuenta que no hay como. Y eso, porque al Estado le vigila el Estado, tiene muchas reglas. Eres cura y tienes que dar misa, eres profesor y no puedes dar misa, eres prefecto y tienes que hacer esto no más; y si haces cosas que no tienes que hacer, tienes una contraloría que te vigila. Yo como Saraguro debí fortalecer la justicia comunitaria, la lengua, la organización, nuestras formas de producción agrícola, pero la lógica del Estado no me permite eso, me pone trabas.

¿El sistema se va contra la visión cultural de los pueblos?
El sistema siempre ha conspirado, porque responde a una lógica que es la lógica del capital, y eso es así. Ahora se escucha que el Ecuador se va por otro sendero que no es el capital, ya quisiera, pero no es así: lo que hay es otro discurso que en la práctica es el mismo capital, pero manejado por el propio Estado.

¿Hasta que punto la interculturalidad en los medios puede ser la apología de un racismo?
Es que mucho se ha tergiversado. Interculturalidad es estar entre todos. Y eso se discute dentro de nuestras organizaciones. La plurinacionalidad también se discute, porque buscamos un estado plurinacional y no sólo de una reunión inter-comunitaria, por eso es importante entender la interculturalidad desde esa dimensión. Cuando plateamos la plurinacional no lo hacemos como una convivencia entre pueblos indígenas, planteamos un estado intercultural con la presencia de todos; con las nacionalidades, los mestizos, y cada uno de ellos con sus tendencias e ideologías, todo eso es la plurinacionalidad.

¿Así se vive la plurinacionalidad en Zamora?
Esa es la idea y hay que caminar mucho hacia allá, porque las barreras seguirán generando conflictos entre los pueblos del Ecuador. Los mayores decían: “A construir la unidad en la diversidad”; eso es necesario, no es fácil, pero hay que hacerlo; primero valorando lo que somos, y a valorar al otro desde lo que es, shuar, kichwa, cofán, afro. Hay que conocerlo para respetarlo y quererle, cuando eso se logra llega la interactuación. Hay que trabajar mucho por conocernos más dentro del Ecuador.

¿Cómo entender la interculturalidad difundida a través de los medios, dejando de fuera el artículo 36 de la Ley Orgánica de Comunicación?
Como la vida cotidiana. No me interesa saber la ley ni el artículo, porque la ley no me da nada, la ley solo me pone restricciones. Interculturalidad no es solamente un programa de PluriTV, donde sale el plato, la música, el shamán y la limpia; puede ser una parte de alguna manera; pero la interculturalidad no es saber ¿Cómo se visten, qué comes?, la interculturalidad es saber y entender ¿Qué estás pensando de la vida? ¿Cómo vez el entorno? ¿Estás contento(a) con lo que pasa aquí o estás inconforme?. La interculturalidad sirve para el Estado, en la medida en que sea bonito ya sea la danza, las plumas y la música, mientras eso esté ahí, ya es intercultural.

¿Hay mucha tela que cortar en esto de la interculturalidad?
Mucho. El Estado con la experiencia de estos diez años de la revolución me parece que más peligroso es el Estado que los mismos empresarios. (BSG)-(Interculturalidad)