Voces de Ébano y el fortalecimiento de la cultura afro

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Más de 60 programas se han desarrollado en este año dos meses de presentar Voces de Ébano, una radio revista radial impulsada por la Comunidad Afro del Azuay, donde participan representantes afros.

Es miércoles y unos minutos antes de las 15:00, un grupo de afro ecuatorianos se dirigen para Radio Católica, en pleno centro histórico de la ciudad. Es una tarde como tantas otras.

En los controles de la estación estaba René Brito alistando las características de presentación, la música, viendo que los micrófonos estén listos y abrirlos para las tres voces que esa tarde intervendrían en el espacio “Voces de Ébano”.

Desde enero del 2016, todos los miércoles de 15:00 a 16:00 se presenta Voces de Ébano. Un programa impulsado por la Comunidad Afro del Azuay que tiene, según los directivos de la organización, un objetivo en esencia: “Fortalecer el conocimiento de la cultura afro a las nuevas generaciones afrodescendientes y a la ciudadanía en general”.

A las tres de la tarde, la característica de presentación, que es como la puerta de entrada de la audiencia decía: “La 98.1 presenta: Voces de Ébano, el programa intercultural desde el pueblo afro azuayo para el mundo. Voces de Ébano, todo el bagaje cultural de la población afro descendiente contada desde sus propias voces…”.

Un largo fondo musical interpretado con percusión y vientos propios de las melodías afros, hasta que René diga: “tres… dos… uno… y cero, al aire”, para que Mama Yama, una de las conductoras que no falta al programa extendiera el saludo, como parte inicial de lo que consideran la radio revista cultural del pueblo negro, conociendo la música, danza y las manifestaciones culturales de ellos.

Desde que el programa inició el año pasado, Voces de Ébano se ha transmitido más de 60 veces. Mama Yama, Nila de Aguiar, Janeth Cuadrado y Cristian Lara, estaban en la cabina de locución. La voz principal: la de Mama Yama; la segunda, la de Nilña de Aguiar; la tercera de Janeth Cuadrado, ella se encarga de extender los secretos de belleza para cuidar el cabello rizado y la piel morena.

“Voces de Ébano” es un programa que para lograr un alcance de audiencias más allá de la geografía cuencana, se abrió espacios en las plataformas virtuales.

Este es un espacio que puede escucharse a través de la página web de Radio Católica. También tiene su cuenta en la red social de Facebook. Ese es un canal por el cual, los seguidores pueden hacer peticiones, sugerencias musicales y hasta denuncias. “Así estamos conectados”, afirmaba Nila, quien difundía como conectarse por la cuenta de la red WhatsApp, otra forma de interconectarse.

Los animadores estructuran el programa. Antes de empezar con producción y difusión del producto, es decir hace un año, los directivos de Radio Católica impartieron algunos cursos y talleres de radio a los conductores, con temas sobre cómo elaborar guiones y desarrollar un espacio radiofónico, según dijo René Brito.

Entre saludo e invitación a los públicos, llega la hora de poner música, esas melodías que hablan de los espacios de comunidad afro, que habla de las tradiciones del pueblo negro. Es música que, por las palabras de Mama de Yama se sabe que suena a marimba, a bomba; música que habla de los grandes maestros que viven en el corazón y memoria de los afro descendientes.

El homenaje a Segundo Nazareno

Esa música que se oía en aquel miércoles, era el resultado del ensamble de voces gruesas y alegres que se mezclaban con la percusión de la marimba, del cununu, del guasá. Y es que el último programa de Voces de Ébano era un programa especial, era un espacio de homenaje a “Don Naza”, Segundo Nazraeno, personaje de la música de los más reconocidos en Esmeraldas, quien falleció el 28 de marzo.

“Yo soy el hombre”, así se llamaba la melodía interpretada por Don Naza y el Grupo Bambuco. Ese bambuco decía en su letra corta pero alegre: “A bailar bambuco/ a bailar bambuco”, un contagiante ritmo que motivaba a mover caderas y piernas.

“Esa es la maravillosa voz de Don Naza, la leyenda viva de la cultura afro ecuatoriana”, eso decían de Segundo Nazareno Mina, quien partió al infinito el 28 de marzo y cuyo cuerpo fue velado en su tierra Esmeraldas.

De Segundo se dijo: “Un hombre de prodigiosa voz, un ícono del canto afro que se apagó a los 97 años de edad. Como la mejor voz de costa pacífica de Ecuador, así se lo recordó al hombre que, antes de ir a la morada final convocó a sus amigos, familiares, artistas, a su casa, que era la casa del artista ubicada en el sector de Mina de Piedras, en Esmeraldas, sitio donde hace diez años grabó el disco titulado “Yo soy el hombre”, que recoge melodías interpretadas por Nazareno…”, así leía Mama Yama, la noticia tomada del portal web de diario El Comercio, de Ecuador.

Don Naza recibió sepultura el mismo miércoles 29 de marzo en el cementerio de Esmeraldas. Lindberg Valencia, antropólogo, decía que Don Naza era el hombre, al artista, el cantante de la fuerte voz, una de las máximas figuras de la música afro ecuatoriana.

Mama Yama en su alocución expresó la enorme pérdida para la cultura de nuestro país y fue a alegrar con su voz, allá en el infinito cuando Don Naza cantaba, parecía que se despertaban los vapores de la tierra”, de ese calibre fueron los elogios para el anciano artista.

En la cultura afro, cuando alguien muere la gente sabe que su cuerpo va al panteón, pero su espíritu siempre acompañará de una u otra manera, aquí en la tierra. Eso es parte de la cosmovisión del pueblo afro. Por ende, es importante resaltar lo trascendental que es la presencia de cada persona dentro de la cultura. El talento de Don Naza quedó inmortalizado en cada una de las canciones que el artista afro creó y las difundió.

Eso mismo se hizo en Voces de Ébano con el recuerdo y legado de Don Naza quien, según su gente, estará conversando ya sobre algunos temas con Mandela. “Hay que recordar la importancia de Don Naza, cómo su voz y su canto fueron parte de la resistencia de un pueblo, que todo el panteón de Oruba lo reciba con alegría y mucha música, marimba, bambuco”, así dice Mama Yama, para quien es importante seguir sus huellas, todo eso decía mientras de fondo sonaba: “Ay yo soy el hombre”, una de las grandes melodías de Segundo Nazareno.

El primer año de programa
“Para nosotros este primer año de programa ha sido un reto porque no somos profesionales de la comunicación, sin embargo, por ser fieles a la causa de construir un mundo mejor donde todos podamos vivir, nos hemos apropiado de este reto”, ese es un breve análisis que hace Nila de Aguiar a estos primeros 60 programas, en un año de estar al aire.

Voces de Ébano es un proyecto de radiodifusión realizado desde el voluntariado de la Comunidad Afro del Azuay. El enfoque del espacio no incluye segmentos de economía, sino mensajes que resalten características culturales de los pueblos afros, para así construir un mañana “negro, digno y bonito para nosotros”, eso dice Nila.

Los segmentos de la radio revista son múltiples, no todos se incluyen en cada programa, diversificar temáticas tiene como fin presentar cada semana algo nuevo. Entre esos segmentos están gastronomía, donde se exponen y explican recetas ancestrales que ya no están en la modernidad alimenticia de esta cultura. Un ejemplo de eso es el “cusangao”, que los descendientes no saben de que se trata.

“Lo que abordamos interesa a los afros y a toda la comunidad, porque Voces de Ébano nace de la Comunidad Afro del Azuay”, esa es otra de las cosas que los animadores dejan en claro, por eso no escapan de los secretos de belleza, o de segmentos como “Conociendo nuestras raíces”, en el cual se conversa o se lee, cosas de la cultura afro que viene desde sus ancestros.

La entrevista no puede faltar, invitados de la comunidad como mamas, sabias, ancianas, jóvenes, artistas de la música, de la danza afro, líderes, hablan del tema de los derechos de los pueblos y de las aspiraciones de estos grupos humanos.

En el tema de la música, los conductores determinaron difundir ritmos no sólo ancestrales, sino también propuestas contemporáneas, que resalten los nuevos talentos y las formas como ellos conciben las melodías de su cultura, Música del mundo afro sin importar la geografía es lo que suena en ese espacio. Al menos así se escuchaba al momento que se programó una de las canciones de “Cuarto Grado”, agrupación de Colombia, jóvenes que experimentan con la fusión musical conservando los principios del ritmo afro.

“Este espacio tiene como fin dar a conocer el talento de nuestro pueblo, desde lo ancestral, lo histórico, lo tradicional, hasta lo que se hace en nuestros días”, asevera Mama Yama. (BSG) -(Interculturalidad)

Detalle
Como parte del programa estuvo la lectura de un proverbio afro, ese proverbio que llegaba desde Sierra Leona y que decía: “El amor siempre es más fuerte que todas las cosas, y es mejor ser amado, que ser temido”.